Rinocerontes eran los de Antes

Evolution

lunes, diciembre 25, 2006

Un árbol de navidad y todavía no sé que más

Se me ocurrió inventar un árbol de navidad aquí, valiéndome de los artilugios de la informática. Pero encontré este árbol y este oso atorrante y considero difícil crear una imágen más hermosa.

Así que este es el árbol de navidad oficial de Rinocerontes.

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Estoy observando mucho a mi perra Gaia. Lo primero que me llama la atención es como ella nos observa a nosotros permanentemente. Aprende cada gesto, de modo de poder entender el estado de ánimo que acompaña cada rostro en cada palabra pronunciada. De ese modo, además de comenzar a conocer el nombre de determinados objetos, también comprende situaciones. Y cuando no entiende determinado sermón, se queda observando buscando captar el detalle más mínimo, la inflexión más pequeña en cualquier músculo de nuestra cara, que le permita entender el sentido con que se le dicen las cosas.

Gaia es extraordinariamente traviesa. Le gusta mucho jugar y corretear. Me sorprende verla a veces, como sola, lanza objetos al aire y los trata de atrapar. Es una conducta que jamás ví en otro animal. Toma uno de sus juguetes con su boca y sacude su cabeza para lanzarlo lejos. Es realmente curioso.

El otro día en la plaza le lanzaba su pelotita, como siempre. Ella corre y la devuelve. Pero ultimamente se ha inventado una variante. En lugar de traerme la pelota la deja a unos cuantos metros de mí. De ese modo me hace a mi también ir por ella. Y cada vez la está poniendo a mayor distancia. Supongo que está imaginando el modo de que, en un futuro, ella sea quien lance la pelota de tenis y yo corra a buscarla para entregarsela.

Otra variante que me ha sorprendido es que, aburrida de que le lanzara la pelotita, fue por un palo y me lo entregó para que se lo lanzara. Es como si fuera ella quien eligiera el juego que quiere jugar, y el momento en que quiere hacerlo.



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Esta figura que está acá es un mandala de arena. Los crean pacientemente los monjes tibetanos.


Se dice que tienen significados muy profundos, los cuales ignoro. Estas obras de arte son hechas con granos coloreados de arena (antiguamente con piedras preciosas pulverizadas como el lapizlazuli y el rubí) colocados prácticamente uno por uno mediante una especie de embudo con un pico minúsculo, mediante el cual por vibración, los granos van decantando hasta su posición final.

Pero lo más curioso de todo es que luego de terminado el mandala, lo cual lleva un trabajo de días, semanas o meses, según la complejidad de su diseño, es que los monjes lo destruyen siguiendo un ritual, una vez finalizada su obra. Les toma unos segundos destruir lo que les llevo incontables horas de paciencia y precisión. Esto significa lo ilusorio y pasajero que tienen las cosas en la vida, aún las creaciones hermosas, aún nosotros (quizás también algún tipo de creación hermosa). Tomar fotos para admirar estas bellezas es quizás una forma de hacer trampa. Luego de entreveradas las arenas y destruido el diseño, se regalan a los testigos del ritual y también son tiradas a los cursos de agua con la finalidad de purificarlos espiritualmente y de bendecir la vida en el planeta haciendo circular por sus ríos estas arenas coloridas y consagradas por las horas de meditación de estos monjes.

Algunas veces las cosas, son cosas nomás ( como dice la canción de Zitarrosa), pero otras veces tienen espíritu y significado. Yo creo en eso.

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Saliendo de Encarnación, rumbo a Ciudad del Este (Ex Puerto Stroessner), por ruta 6, pasamos por un sitio que yo ni reparé. Entre la vegetación había un portal de madera enorme que decía "Hotel Tirol". Mi compañero de ruta me dijo que debía conocer ese lugar. Si bien estabamos de paso, teníamos que comer en algún lado y ahí servían comida. No se me habría ocurrido entrar por el camino que comenzaba bajo el portal si no fuera por la insistencia de Blatter. La verdad es que habría esperado hasta chocarnos con algún pueblito a lo largo de la ruta. Hubiera comido algo rápido y sencillo para seguir trabajando por la tarde y no habría tenido la pequeña experiencia que desde hace meses quería intentar transmitir. Perdí todas las fotos que tomé desde que atravesamos ese portal hacia el hotel incrustado entre los morros y la selva. Y es una pena porque la arquitectura del hotel es de las más bellas que yo recuerde, fundamentalmente por su integración con los muros de selva vírgen de su alrededor. Al hotel se llega descendiendo por un camino sinuoso desde cuyas márgenes la naturaleza invade o lo intenta, el atrevimiento humano. Y allí, entre los cerros repletos de selva y de vida milenaria está ese sitio monumental. Blatter me contó que la leyenda dice que en ese sitio se refugió Mengele, durante mucho tiempo, de los cazadores de nazis. Conocer esa historia te trae a tierra nuevamente y se te produce el choque mental de como diablos es que la maravilla de la naturaleza se puede combinar con la miseria humana más abyecta. Y coexistir allí.

El lugar era maravilloso. La energía que brotaba de la selva se percibía. La atmósfera era diferente a todo. Se respiraba paz. Me contó Blatter que hasta hace bien poco tiempo ahí, era política del hotel la ausencia de televisores, radios, o cualuier elemento tecnológico que pudiera enturbiar la armonía del lugar.

Recorrimos el sitio, por dentro y por fuera, y luego almorzamos. Luego de alimentarnos yo me puse a trabajar en una mesa junto a una ventana que daba a las piscinas. Cerca mío, en otra mesa, una anciana de mirada azul y transparente, tejía en paz. Blatter, un verdadero relaciones públicas ya había averiguado que era la esposa del dueño, del fundador del lugar, y que el señor estaba enfermo. Los ojos de la anciana estaban llenos de recuerdos, que seguramente se iban hilvanando en silencio con cada puntada de su tejido. Hubiera querido conocerlos, pero mi timidez me llevó a volver la vista a la pantalla de la computadora, luego de reparar unos segundos en la apacible anciana.

Recorriendo el exterior del hotel, junto al estacionamiento hay una larga galería abierta, construida de ladrillos, como todo el hotel. La galería desciende por el monte durante muchas decenas de metros y se interna en el cuerpo del hotel. Las paredes abiertas, permiten ir visualizando la naturaleza a medida que te internás en la edificación y decendés. Fue en ese momento que se cruzó volando ante mí. No duró más que una fracción de segundo, pasó batiendo sus alas cadenciosamente, como si la carga de su cuerpo le fuera enormemente pesada. Que la mariposa atravezara la galería, me mostrara su belleza y desapareciera por entre los pilares hacia la vegetación me resultó un regalo sorprendente. Busqué con mi mano la cámara que me colgaba del cuello y tratando de no perderme detalle apreté el gatillo, pero llegué tardísimo. No pude registrarla. Era la mariposa del Paraná.




Ni siquiera puedo transformar en palabras lo que sentí al ver la magnitud de ese insecto tan antiguo y tan colorido transitando por el aire ante mí, con la delicadeza de una princesa de los cielos o de una bailarina de ballet. Leí que para los indígenas los muertos se transformaban en una de ellas y ascendían al cielo. Los venezolanos tienen una Diosa india que se manifiesta en la Tierra bajo la forma de una mariposa azul. Yo apenas puedo escribir estas cosas, la naturaleza se tarda millones de años en aprender, pero escribe con letras que suelen ser de una belleza irreproducible. Al menos hice el intento.

Días después, de paso por las cataratas del Iguazú, en día de recreo, fuimos a un sitio donde venden artesanías en piedras semipreciosas. Habían esculturas de animales hechas en granito rosa, en amatistas, verdaderamente espectaculares. Pero también ví que vendían Mariposas del tamaño de mis manos abiertas, adheridas a platos de porcelana. Y sentí indignación y repugnancia. No puedo comprender que alguien pueda hacer ostentación de la belleza de un animal de estos, ya muerto. Me resulta a como si me trajeran un elfo o un hada muerta a palazos para tenerla de adorno. El ser humano , aún, es una evolución imperfecta e imbécil.

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Feliz navidad y feliz año para todos los que me acompañaron aquí y los que vayan llegando.
Me hicieron sentir estimulado a imaginar y recordar cosas. Y eso es mucho.
Gracias por eso...

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8 Comentarios:

A la/s 26 diciembre, 2006 11:16, Blogger Von dijo...

Robertö, le deseo felicidad, salú y bienestar. El fin de semana visité a un perro que frecuento y le llevé de regalo navideño un frisbi, o como le decíamos en los 80, un disco planeante. Hasta hace poco, dicho can y yo, jugabamos con un aro planeante, mucho mas sencillo de atrapar, pero como es un perro bastante bruto lo hizo mierda. Al frisbi todavia no le agarró bien la mano, normalmente lo choca con el hocico, no lo puede morder en el aire. Este, es un perro ingobernable, no participa para nada de la idea de que el humano es el amo y el la mascota. Hace cualquiera, rompe el alambre y desaparece, se agarra con cuanto perro aparezca, le prende cartucho a las perras en celo, (alguna vez se equivoca y le da a algun perro también) en fin.. un desastre. Pero al verlo como se pone contento cuando llego, vio como es.. uno se ablanda.

 
A la/s 26 diciembre, 2006 16:41, Anonymous irina dijo...

Puede ser medio obvio, pero la mariposa azul no era una mariposa azul, era la mirada de la dueña de casa que lo seguía para que deshilvanaran juntos sus recuerdos.

Salute!
irina

 
A la/s 26 diciembre, 2006 19:10, Anonymous robertö dijo...

Irina: no se me ocurrió. Ahora,lo bueno de que se te cruce una mariposa batiendo las alas es que el efecto mariposa va a suceder en otro sitio. Entonces uno está a salvo de las desgracias. Esas cosas uno normalmente no las valora.

Von: me gusto la idea del freedom. Le voy a comprar uno. En animal planet vi unos congeneres de Gaia que la hacen carozo.

 
A la/s 28 diciembre, 2006 22:40, Blogger basilia dijo...

gracias por los viajes ondulantes mandalas perros, mariposas... yo estoy segura que los perros entienden muchas más cosas de las que el humano cree que sabe. es más, ellos se están volviendo lentamente superiores a nosotros, porque no son rencorosos y tienen una fidelidad increíble. (claro esto siempre es muy común en dueños de perros babosos como nosotros) ja! felices y perrunas
finalizaciones de año!!!!

 
A la/s 31 diciembre, 2006 10:46, Blogger Araña dijo...

si.. he visto esas mariposas por esos lugares.. son hermosas.. pero vivas.
Mis mejores deseos para el año que ya, pero ya está llegado!

 
A la/s 01 enero, 2007 07:18, Anonymous ceryle dijo...

Estuve de niña en Puerto Stroessner, me alegro que le hayan cambiado el nombre. Recuerdo que había fotos del dictador en todos lados, en los peajes, en los bares, en los hoteles.

El perro de mi madre es un dobermann tonto. Juega con las piñas, pero te la trae y no la suelta. Hay que tener dos, cuando ve volar la segunda suelta la primera y sale otra vez corriendo. He probado a explicarle, pero no hay caso.

Feliz año para usted y los que por aquí andan.

 
A la/s 01 enero, 2007 18:49, Anonymous Gabriel dijo...

salú Robertö !

 
A la/s 01 enero, 2007 19:59, Anonymous robertö dijo...

Feliz año nuevo. Gracias a todos.
Ahora hay que arrancar de nuevo.

 

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