Rinocerontes eran los de Antes

Evolution

martes, febrero 06, 2007

Patas

Hay dos clases de arañas. Las patudas y las culonas.
A las culonas les tengo muchísimo miedo.
A las patudas también.

Entro al baño a... bueno no importa a que. Por efecto de no comprendo que causa muevo mis brazos ampulosamente, como haciendo algún movimiento ritual de algún arte marcial antigua, o jugando a ultra seven, no sé. No podría ponerle nombre a lo que hacía porque a veces tengo eso, hago cosas sin pensar. En ocasiones me pregunto si no estaré un poco guarango de más. Lo cierto es que a la vez que muevo los brazos, siento que algo en mi entorno se perturba. Y veo que algo que estaba camuflado en el aire comienza a hacerse visible y cobrar vida y comienza a dispararse hacia el techo. Era una araña de las que tienen patas finitas y extralarge y cuerpo chiquito, que me observaba inmóvil, seguramente sin poder comprender que demonios hacía yo moviendo mis brazos frente al espejo. Cuando me percaté de que la presencia perturbada era una araña entré en ataque de pánico y me retiré unos cuantos centímetros espantado tratando de no tocar ni su cuerpo ni la tela con la que se transportaba verticalmente. Al instante siguiente vi que la araña estaba completamente indefensa en la posición relativa a mí en que había quedado. Me bastaba cortar su tela para que cayera al lavatorio. Luego sería abrir la canilla. Y luego sería solo una de las miles de minimuertes que perpetramos a diario sin que lleguen a provocarnos remordimientos. A mí no me gusta matar arañas. Me parecen un prototipo biológico bastante bien desarrollado. Un bicho con muchas patas y muchos ojos. Un bicho tímido que jamás toma la iniciativa de ir a atacar a un humano. Solamente te pican cuando las apretás sin darte cuenta. El hecho es que la dejé vivir. Ahora su turno, la araña aterrorizada comenzó a ganar cota para acercarse al techo y alejarse del peligro, que en ese momento era yo. Las arañas no se desplazan como los soldados de las fuerzas especiales subiendo y bajando de los helicópteros. Ellas para subir van comiendo la tela que antes expulsaron a través de una glándula de su cuerpo. O sea que la araña subiendo hacia el techo, vista de cerca sería como un gordo chupando un tallarín larguísimo y bajo el impulso de esta fuerza de succión, se vería transportado hacia el cenit. Así más o menos se movió la araña hasta quedar en el techo, inmóvil, camuflando su pequeño cuerpito como si fuera una mancha, mientras sus patas largas ni siquiera podían distinguirse a esa distancia.
Siempre que puedo, no las mato. A las cucarachas sí.

*****
Ahora no me vengan con que Proust tambien escribió algo parecido...

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15 Comentarios:

A la/s 06 febrero, 2007 21:47, Blogger Prudencia dijo...

Hola robertö! Tenía ganas de ser de nuevo la primera en comentar, por guaranguería nomás, pero no se me ocurre mucho que decir, salvo que a mi tampoco me gusta matar bichos. Ni siquiera cucarachas.
Mejor lo dejo con alguien que sí tiene algo para decir. La obra se llama "La araña", la autora se llama Clarice Lispector, y la cucaracha no tiene nombre, creo.
"La cucaracha con la materia blanca me miraba. No sé si me veía. No sé lo que ve una cucaracha. Pero ella y yo nos mirábamos y tampoco sé lo que una mujer ve. Pero si sus ojos no me veían su existencia me existía –en el mundo primario donde yo había entrado, los seres existen a los otros como formas de verse. Y en ese mundo que yo estaba conociendo, hay varias formas que significan ver: uno mira al otro sin verlo, uno posee al otro, uno come al otro, uno está solo en un rincón y el otro está allí también: todo eso significa ver. La cucaracha no me miraba con los ojos sino con el cuerpo".

 
A la/s 06 febrero, 2007 22:21, Anonymous robertö dijo...

Hay bichos que nos provocan fobias. Se parecen a nuestros peores miedos.
Las cucarachas son atrevidas y molestas, y mugrientas. Te caminan por encima. Mi perra Gaia tambien es molesta, se me tira encima y me llena de saliva las manos. Sin embargo no la aplasto. Uno es muy arbitrario.
Que diferente serían las cosas si las cucarachas escribieran y contaran su visión de las cosas. Para ellas somos peligrosos, intolerantes e inmundos.
En Paraguay vi muy poquitas, sin embargo había muchas chicharras y esos lagartitos mínimos, tan simpáticos. Gracias por dejar esa reflexión Prudencia.

 
A la/s 06 febrero, 2007 22:37, Blogger basilia dijo...

mirá no se, yo las mato con criterio a ambas (cuc y ara), creo que el criterio depende del estado de pánico en el que me encuentro. si engo un "mas" cerca o no, si tengo una escoba o a mi perro q las caza. en este último caso es cuando siento menos culpa. "echale la culpa al perro"...

 
A la/s 07 febrero, 2007 08:40, Anonymous robertö dijo...

Si Basilia. Ocurre que la araña tiene mala prensa. Se mata por miedo. No ocurre lo mismo con los mosquitos o las cucarachas.

 
A la/s 07 febrero, 2007 08:50, Anonymous basilia dijo...

a los mosquitos los mato por miedo tmb, de que me devoren

 
A la/s 07 febrero, 2007 09:32, Anonymous robertö dijo...

Pero es distinto. Uno cuando el mosquito zumba por la noche se esconde abajo de la sábana. Si le dicen que anda una araña en la vuelta entonces salta hasta el techo y no se acuesta de nuevo hasta no dar con ella.

 
A la/s 07 febrero, 2007 22:08, Anonymous basilia dijo...

si anda una araña, yo me voy de mi casa

 
A la/s 09 febrero, 2007 07:13, Blogger Irina dijo...

Tengo un amigo biólogo. siempre dice (sí, se repite un poco) que a las arañas hay que respetarlas, sobre todo, si la casa de uno tiene pisos de madera. Parece que eliminan insectos perjudiciales para los hogares. A mí no me dan miedo, ni asco. Y, a veces, después de llover se ve alguna tela en un árbol y eso es lindo.
Me da asco todo bicho que provenga del inframundo (cucarachas, babosas, ranas y etcéteras)
irina

 
A la/s 09 febrero, 2007 12:30, Blogger Clementina dijo...

pulpcityscum.blogspot, lalunanohacaído.blogspot, escritoenlaventanilla.blog spot... en fin, no sé que está pasando pero evidentemente ha surgido una ola de preocupación por las cucarachas y las arañas... Seguro que debe haber más pero hasta ahí llego. Saludos Roberto.

 
A la/s 09 febrero, 2007 15:01, Anonymous robertö dijo...

A la flauta! Es algo que está flotando en el ambiente dice usted?
Voy a reflexionar sobre el punto.

Bievenida Clementina.

 
A la/s 09 febrero, 2007 15:03, Anonymous robertö dijo...

Irina. Yo se de alguien que adora las arañas y suele agarrarlas con la mano y jugar con ellas, ante el terror generalizado de su familia.
Me ha enseñado a sentir aún más respeto por esos seres.

 
A la/s 10 febrero, 2007 06:55, Blogger Trenzas dijo...

Proust habría tenido que saborear la araña para escribir algo como tu post :)
Mi padre, intentando calmar el terror que yo sentía de niña por las arañas me decía que las arañas no ven más allá de 20 cms. Bastaba alejarse un palmo de ellas y ya no podían verte. Siempre le contestaba que el problema era que yo sí las veía a ellas. He superado un tanto ese miedo; no del todo, pero al menos ahora no salgo gritando cuando hay alguna cerca :)
Ahora bien; las cucarachas ya son otra cosa. Las odio con toda mi alma y me dan un asco tal que me pongo enferma. Tenemos aquí una invasión de la especie Periplaneta Americana, enormes y voladoras a las que deseo lo peor y que consiguen que me intoxique a base de echarles insecticidas para que se mueran. En verano, entran volando por las ventanas abiertas, aparecen en lo alto de las estanterías, se cuelan por los desagües y..
Vale, que me estoy poniendo histérica solo de pensarlo :DDD
Fuerzas especiales, tallarines, no toman iniciativas para atacar a los humanos...
¿A quién me recuerda esta forma de escribir...?
:DDD
Un abrazo muy grande, amigo

 
A la/s 10 febrero, 2007 09:14, Anonymous robertö dijo...

No se...pero por las dudas no lo digas...
:)

Es que si las arañas tuvieran las velocidad, impredecibilidad y atrevimiento de las cucarachas entonces sí, el ser humano viviría en estado de pánico permanente y moriría de viejo a los 15 años a consecuencia del estrés.

Yo a la araña la veo como un ser con capacidad de planificación, con algo de astucia y capacidad de observación. Su papel depredador hace que regule la cantidad de bichitos por nuestros habitats de modo de que sea menos molesta la existencia. De todos modos los mantis hacen lo mismo y nos caen más simpáticos. Yo creo que es porque el mantis tiene una espalda que lo hace manipulable, la araña con su manifestación física circular a uno lo hace sentir que es inagarrable, lo hace pensar como tomar ese bicho.

A propósito. En Europa se han expandido las hormigas argentinas a lo largo de toda españa e italia, a diferencia de las otras que sólo responden a su nido, las argentinas se juntan entre todas las de la misma especie de varios nidos y están arrasando con las otras. Son una especie de Hunos en miniatura.
Y tal vez por eso también me caen bien las arañas, con su existencia solitaria y autosuficiente. Comparar una hormiga con una araña sería como comparar un empleado público, muy seguro de que el sistema trabaja por él y lo protege, con un gerente de una empresa que sabe que se juega el cuello a cada minuto. Pero son comparaciones mías nomás.

Gracias por pasar amiga de cabellos trenzados.

 
A la/s 12 febrero, 2007 14:18, Blogger Araña dijo...

bueno, llego en un momento no muy oportuno para mi.. jajajaj
de todos modos, ando paseandome por tu blog, leyendo un poco y tratando de que no me veas para no morir de un chancletazo..
saludos

 
A la/s 12 febrero, 2007 19:14, Anonymous robertö dijo...

Venga cuando quiera Araña. Acá no se la va a maltratar. Si fuera cucaracha no le digo, pero aquí a las arañas se las trata con cariño y respeto.

 

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