Rinocerontes eran los de Antes

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sábado, mayo 05, 2007

Buenos Aires y Quinotos


Algunas veces los recuerdos no son convocados, sino que vienen solos. Se abren camino desde las tinieblas de nuestra existencia y comienzan a interrumpir el desarrollo de nuestro pensamiento, hasta apoderarse de él. Entonces vivimos el recuerdo, lo sentimos. En semana Santa fui a Buenos Aires por segunda vez. De la primera vez casi no tengo registros porque fui siendo muy chico acompañando a mi madre que tenía que resolver unos trámites familiares. Bueno si, tengo muchos registros, memorias que me asaltan ahora, y que pretenden tomar por la fuerza el desarrollo de este post. Pero las disuelvo ahora, aflorarán más tarde, quizás, o las lleve conmigo a donde vaya si eso no sucede. Cuando llegaba el barco a Buenos Aires salí a cubierta para echar una mirada curiosa. Ver los edificios desde tan cerca me trajo a la mente aquellos escasos días de mi niñez donde la visibilidad permitía ver los edificios, mucho más pequeños, desde la otra orilla, en la rambla costanera de Colonia. Sin darme cuenta me quedó esa idea grabada adentro. Buenos Aires era para mi un sitio lejano que no podía siquiera verse a lo lejos más que los contados días en que variables meteorológicas desconocidas para la gente común permitían descubrir sus edificios más altos. Nunca se me ocurrió volver, pisé dos o tres veces adentro de un avión, rumbo a Asunción y miré Buenos Aires desde adentro a partir de la televisión. Es como si lo conociera de vista, y ahora en apenas 24 horas siento que me lo presentaron y nos dimos un beso. Me dieron ganas de volver con más tiempo. Me gustó lo que ví, fue multidimensional o prometió serlo.

Al regreso, desde el otro lado pude apreciar la ciudad, mucho menos imponente, donde dí mis primeros pasos, y desde donde, niño, veía de lejos la otra. Por primera vez la pude observar desde ese sitio, desde unos kilometros Río de la Plata adentro. Confirmé su belleza. Colonia del Sacramento es posiblemente la ciudad más linda de Uruguay y si tuviera algún cerro podría ser hasta perfecta.



**** **

En una heladería en la calle Cabildo había un gusto que se llamaba quinoto al whisky. Allí se abrió por segunda vez la compuerta desde donde salen desaforados mis recuerdos para cobrar vida propia y apoderse de mi voluntad. Recordé de niño que tenía un arbolito de quinoto que se secó y apenas recordaba el sabor de su fruto. Entonces pedí helado de quinoto. Creo que soy bastante gracioso cuando tengo algo de cerveza en las venas. Al rato estaban todos mis amigos casi llorando de la risa porque se me ocurrió ponerme a improvisar acerca del quinoto y el arbolito seco de mi niñez. Uno de los que atendían la heladería no se perdía detalle de mi post conversado y se reía de lejos y el otro con cara de culo, creo que esperaba que terminaramos el puto helado y nos fueramos a la mierda para poder cerrar el negocio. El helado de quinoto fue un espanto, la puta que los parió a mis recuerdos. Menos mal que, hombre precavido, me jugué a la segura y combiné con pistacho.
Me gustó la heladería. Siempre me pasa que no hay del gusto que yo quiero. Esta tenía los sabores más difíciles. Y la pizza también me encantó, solo superada por las pizzas al tatakúa (horno de barro) que hacen en Asunción. Extraño especialmente la de ajo, no recomendada para vampíros. También quiero volver a Paraguay. El mundo está lleno de sitios a donde quiero volver.

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17 Comentarios:

A la/s 06 mayo, 2007 03:12, Anonymous Anto dijo...

Guuuuuuuaaaaaaaaaaaaauuuuuu! Por la primera vez estoy la primera que deja un comentario! Hay que aprovechar. Gracias por pasar y dejar una huella en mi blog.

Luego, en orden anti-cronologico:

- Buenos Aires y quinotos - a veces cocino cosas que no tienen nada que ver con mis gustos actuales (poquisima carne), pero si con mi infancia - ver la madeleine de Proust. Para Colonia y Buenos Aires, faltan unos meses y iré averiguando. Hay que decir que me parti de risa leyendo la historia, aun sin estar en la heladeria. "El mundo está lleno de sitios a donde quiero volver." Y como! Y de sitios donde fui solo imaginando y tengo que volver de verdad - que complicado ese mundo, che!

- Tacuruses - las hormigas tienen una verdadera sociedad, en Belice la guia nos mostro como batiendo la tierra con el pié provocamos los "soldados", que son bastante grandotes, y salen luego a ver lo que pasa

- La historia del ciego me hizo pensar en Borges y Sabado, es verdad, tantas veces pasamos al lado de la gente sin disculparnos, pero también no todo esta perdido, yo me fijo en esto casi todos los dias: quien se levanta para dejar sentar una persona mayor? Hay muchos, sobretodo jovenes de 20 años, que no lo hacen. Hay muchos que lo hacen también. Yo lo hago, pero a veces estoy cansada, llevo cosas pesadas y ni siquiera miro...lastima, no?

- Hablas mucho de Dracula ultimamente, espero lleves siempre un poco de ajo contigo:)

- Si, la vida es un tipo de blog, en rumano se dice: "Como te arreglas la cama, asi duermes". Mi padre decia que su vida es su mayor obra. Ahora quedan algunos libros, mis hermanos, sus amigos y yo...de toda esta obra. Igual estoy mas atenta con mi vida. Es como escribir una historia. Mi viaje a Uruguay estara parte de ella. Y cambiera cosas.

 
A la/s 06 mayo, 2007 14:19, Anonymous Roβεrtö dijo...

En realidad no ando con ajo encima, ni agua bendita. Llevo un par de crucifijos siempre, eso sí.

Comporto lo que decía tu padre. Escribimos y escribimos, algunos más indescifrables otros transparentes. Cada cual sus páginas. Elige en cada momento hacia que final conducirse. No vale quejarse, no está escrito mañana.

Anto, no es la primera vez que me mencionan a Proust aquí. Voy a tener que leerlo.

Gracias por todo ese comentario.
:)

 
A la/s 06 mayo, 2007 14:19, Anonymous Roβεrtö dijo...

Comporto es comparto.

 
A la/s 06 mayo, 2007 15:03, Anonymous solo acido dijo...

De niño me la pasaba comiento quinotos, pues tenia un vecino que tenia un arboles de frutas varias, entre ellas de quinotos. Su gusto es bastante particular, bastante acido, hoy dia ya no me gusta tanto.
El helado de quinotos al wisky creo que solo a mi madre de le gusta.

 
A la/s 06 mayo, 2007 21:58, Blogger Roberto dijo...

Yo todavía tengo "en el debe" ir a BS As. Sólo fui una vez cuando tenía 7 años. No recuerdo mucho.

Los quinotos (o kinotos, como yo pensaba que se escribía) son muy engañosos. Me jugaron una mala pasada cuando niño que al oler el delicioso gusto a Boobaloo que tenía uno de ellos le entré con feria y me morfé un pedazo de tan disgustante fruto. La verdad que nunca más en mi vida voy a probar un quinoto.

 
A la/s 06 mayo, 2007 23:27, Blogger Robertö dijo...

Solo acido: el quinoto es como tu nombre. Yo recordaba que no era tan agradable pero sin embargo tenía una necesidad tremenda de volver a probarlo. Era como la necesidad de reactualizar el gusto.

Roberto: Yo también fui a los siete años y luego nunca más. Pero tengo un lote de recuerdos. Y traigo uno a la mente y me vienen decenas. Seguro que si hacés el esfuerzo de traer uno después no parás...

 
A la/s 07 mayo, 2007 09:44, Blogger Clementina dijo...

Roberto, sabe que el comienzo de su post me hizo acordar al comienzo de nuestro vínculo. Se acuerda? Proust, duraznos, olor.

Buenos Aires, hace seis años que no voy y seguro que es un sitio al que quiero volver. Buenos Aires da miedo pero seduce al mismo tiempo. Pocas cosas logran ese efecto.

Besos Roberto.

 
A la/s 07 mayo, 2007 13:32, Blogger Floooя dijo...

el increíble la cantidad de heladerías que hay en buenos aires!!!


por otro lado, cuánta valentía para pedir el helado de quinotos!!!

 
A la/s 07 mayo, 2007 19:41, Anonymous Roβεrtö dijo...

Clemen:
Yo debo ser Proust. Desde hace unos meses que me vienen diciendo lo mismo. Nunca lo leí.
Un beso.

Floor: no es cuestión de valentía, era la necesidad de retroalimentar el recuerdo. Encima el whisky no me gusta no me gusta mucho. Estuvo terrible. La que viene pido helado de higado encebollado.
Gracias por pasar.
Vos que sabes: no me quedo rebuena la foto del faro de Colonia?

 
A la/s 10 mayo, 2007 01:02, Anonymous Anto dijo...

Tampoco yo lei Proust, lo confieso...me aburri rapido, pero me encanta el simbolo de la madeleine, de la necesidad de probar la misma sensacion que antes "retroalimentar el recuerdo". Tu eres escritor, eh?

En Italia hay hasta helado de ajo y de Gorgonzola...no los probé. Probé de elote (mais) y de queso en Mexico y no me gustaron. Aqui en Montréal encontré una sola heladeria perfecta: Le havre de la glace/ El puerto del helado - es magnifico!

Espero aprovecharlo en Bs As, debe ser muy parecido a Paris y algunas partes de Italia...que sueño! Ya tengo recuerdos del futuro:)

 
A la/s 10 mayo, 2007 08:55, Blogger Clementina dijo...

Robertö, sabe que yo lo venía sospechando,no? Le dejo un beso de recuerdo.

 
A la/s 10 mayo, 2007 11:42, Anonymous Roβεrtö dijo...

Hola Anto. Me da impresión el helado cuando no es dulce. Probé el mascarpone y no me gustó nada.
Después hay otros muy fosforecentes, deben ser de plutonio. Me dan impresión. Siempre pido menta o pistachos y dejo sitio para probar alguno nuevo, que por lo general no queda más.
El limón es grandioso también.
Le doy la futura bienvenida al sur.

Clementina: Si. Yo creo que en una vida anterior debo haber sido este señor Proust. Es muy común esto, yo conozco muchas personas que fueron Cleopatra o Julio César. No sé por que le causa impresión. Un beso.

 
A la/s 10 mayo, 2007 11:59, Blogger basilia dijo...

creo que leí algo de helado de ajo?
o pizza de limón, como era?

 
A la/s 10 mayo, 2007 12:26, Anonymous Roβεrtö dijo...

pizza de ananá!!!!

 
A la/s 10 mayo, 2007 20:43, Blogger Lucy in the sky with diamonds dijo...

Robert: qué lindo leer todo eso de mi querida y amada Buenos Aires, tan hermosa y tan adictiva.
Me encantó.
Le aclaro que el gusto "quinotos al whisky" se hace en casi todas las heladerías de Buenos Aires.
Es como un clásico.
Lo sabía?
Very besos!
(hace mucho que no lo veo!)
Lucy.-

 
A la/s 11 mayo, 2007 00:22, Blogger Annie dijo...

Está lleno sí. Y también de muchos otros que todavía no conozco, y que son hermosos también.

 
A la/s 11 mayo, 2007 09:11, Anonymous Roβεrtö dijo...

aahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...lugares!!!
me dejó pensando si hablaba de helados, de pizza o de no se que, annie.

Lucy. Muy nostálgico el quinoto(y muy clásico), pero no me gustó. No hay como la menta.
Saludos.

 

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