Rinocerontes eran los de Antes

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sábado, junio 23, 2007

De la noche a la mañana


Día 1

El gigantezco montículo apareció en 18 y Río Negro, pleno centro, de la noche a la mañana. Estaba ubicado en el centro geométrico del cuadrilátero formado por las cuatros esquinas. Nadie denunció haber visto nada anormal durante aquella madrugada. Los nidos de hormigas, sobre todo los sólidamente cementados no se construyen en tan poco tiempo como para no ser percibidos en algún momento, y mucho menos en el centro de una gran ciudad y cuando tienen 6 metros de altura y 2 metros cuadrados de base.
A las siete de la mañana la gente se agolpa a mirar el espectáculo inusual. Se buscan opiniones científicas. Ninguna convincente. "El cambio climático" le advierte a los televidentes el acomodador de autos de rostro ajado y dentadura despareja de la calle Río Negro, interrogado por un comunicador matutino.
La tierra cementada era tan dura que las máquinas que envió la intendencia estuvieron casi hasta la noche para derribar el castillo artrópodo. Estaba vacío. Si extraño era encontrarse por la mañana un macizo de esta naturaleza, más lo era encontrarlo desocupado. Esto dejó perplejos a los biólogos de renombre.
Al final del día había un enorme agujero interrumpiendo un cruce de calles importante en el centro de Montevideo, miles de testigos impresionados por lo sucedido y gente que siguió su vida como si tal cosa, ignorante de cuanto pasaba.

* * *

Día 2

Montevideo amaneció con dos nuevos montículos. Uno al noreste, General Flores y la avenida Belloni y el otro en la salida hacia el oeste de la ciudad en Bulevar Artigas y Agraciada. También en el centro geométrico de las esquinas. Réplicas exactas de la primer estructura. Esta vez tampoco hubo testigos, cuando menos en condiciones de contar algo. El esqueleto de un caballo y de un ser humano junto a un carro lleno de basura, aparecidos a metros del montículo de la avenida Agraciada generaron una onda preocupación en las autoridades. Los nidos esta vez fueron acordonados por el ejército. Se desviaron las avenidas lo suficiente como para que los usuarios del circuito no recibieran por impacto más que una pequeña molestia por el corte del trayecto a suficiente distancia como para no sospechar que no se tratara de una obra o un accidente de tránsito. Los medios no cubrieron la noticia esta vez. Los nidos vacíos, como el día anterior.
El rumor ganó la ciudad ya por la tarde. Que estaba pasando? A falta de respuestas las autoridades decidieron esperar en silencio hasta tener una explicación razonable.

* * *

Día 3

Cada ciudadano salió de su casa preocupado en lo suyo. No hubo noticias ni rumores de nuevas nidadas. No valía la pena especular en los por qué, cada persona tenía suficientes cosas de que procuparse. Ese día, soldados camuflados de cuadrillas de operarios de los servicios públicos y privados realizaban excavaciones y sondeos por todo Montevideo. Había un alerta en el Gobierno que nadie se atrevía a transmitir a la gente.

* * *

Día 4

El cuarto día desde la aparición del primer montículo amaneció frío, con el cielo celeste y despejado. De nuevo no hubo noticias ni rumores. Nadie tenía tiempo de preguntarse que habría sido aquello de días atrás y para aquellas personas que tenían tiempo de sobra, los medios de comunicación tenían suficientes informes de cualquier otra cosa como para distraerlas. Hasta el mediodía todo transcurrió normalmente.
A las doce en punto, mientras la ciudad se distraía en los avisos de los estómagos de sus pobladores, se pudo escuchar desde todos los rincones un descomunal estruendo. Todos inmediatamente acudieron a la radio y a la televisión. Lo primero que pensó cada persona fue en un ataque terrorista. Las imagenes televisivas aéreas eran tremendas. El Palacio Legislativo, esa caracterísitica masa de mármol, situada en el corazón de la ciudad ya no estaba más. En su lugar un enorme cráter que parecía no tener fondo. Ahora cada estómago de la ciudad tenía un nudo. Un poco más tarde los televisores se quedaron sin señal.

Lejos de ahí, en un asentamiento precario sobre el infecto arroyo Miguelete, un niñito de unos cuatro años jugaba. Vestía unos pantalones rotos y un buzo raído que apenas podía salvaguardar su pequeño abdomen que asomaba al frío. El niño de mofletes embarrados y cabellos rubios jugaba con una diminuta hormiga roja montada en un palito. Sintió el llamado materno desde adentro de su vivienda de cartones y chapas. En un instante irreflexivo tomó la hormiga del palito apretándola con sus dedos índice y pulgar. La escrutó durante unos instantes buscando instintivamente la distancia de foco desde la que pudiera observar mejor a ese pequeño ser vivo. Luego hizo con ella una bolita crocante deslizando sus dedos y la tiró al barro. Y acudió corriendo donde su madre.

11 Comentarios:

A la/s 23 junio, 2007 22:50, Blogger Mayfly dijo...

Cosas extrañas pasan en su ciudad de la noche a la mañana. Lo del Palacio Legislativo no logro definir si fue bueno o malo. Creo que voto por lo último.

Que hormiga dice que tenía el niño en su mano?

 
A la/s 24 junio, 2007 10:49, Anonymous Roβεrtö dijo...

Una de esas coloradas chiquitas. de patitas rubias.

Aprovecho a saludar a Prudencia por utilizarle el nudo en el estómago que tanta impresión me causó.

 
A la/s 24 junio, 2007 23:05, Blogger Prudencia dijo...

Quedeseló nomás el nudo, robertö, que a mi no me gusta ni me sirve para nada.
Tampoco me gustan las hormigas coloradas, que se ensañaban con mis pies cuando era chica y me dejaban unas ronchas desesperantes. Bicho dañino, la hormiga colorada: su post me lo confirma. Cuídese, que ahora que las desenmascaró su vida corre peligro.

 
A la/s 25 junio, 2007 00:17, Anonymous Roβεrtö dijo...

la hormiga colorada niega toda vinculación con los hechos y presentó una demanda contra el banco de seguros.

 
A la/s 25 junio, 2007 21:23, Anonymous envidiosa dijo...

las coloradas son las más jodidas

 
A la/s 26 junio, 2007 11:38, Blogger Lucy in the sky with diamonds dijo...

La mató?

Lucy.-

Pd: Las coloradas son las que mas me gustan.

 
A la/s 26 junio, 2007 21:47, Anonymous Roβεrtö dijo...

Envi: hay coloradas chiquitas que pican fuerte y otras no. Esta del palito era de las que no duelen.

Lucy: no la mató, pero quedó a la miseria en el barro. Toda rota. En el mundo de las hormigas no hay sitio para la debilidad. Así que el animalito quedó ahí, hasta que la agarró la noche y abandonó su pequeño cuerpo.

 
A la/s 28 junio, 2007 10:00, Blogger Perrito Mozartiano dijo...

Van dos noches seguidas que tengo wet dreams. Esos no te los voy a contar, pero no podía ser menos en eso de notificar lo soñado...

 
A la/s 28 junio, 2007 12:57, Anonymous rinoceronte de las nieves dijo...

sueño erótico no cuente Perro, no hace falta.

Yo estoy soñando raro ultimamente.
Saludos.

 
A la/s 29 junio, 2007 19:55, Blogger Lucy in the sky with diamonds dijo...

Y no se qué es peor entonces.
La dejó hecha pedazos, pobre!!

Anda bien usted?
Hace mucho que no lo veo por mis pagos.
Very besos.
Lucy.-

 
A la/s 29 junio, 2007 22:29, Blogger Roberto dijo...

Y si.

Ando bien Lucy, gracias por preguntar. Mucho trabajo. Entonces salgo poco. Pero a veces paso por su blog y veo que está teniendo muchísima llegada.

 

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