Rinocerontes eran los de Antes

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domingo, octubre 07, 2007

Sajama

Supongo que en la escuela o los primeros años del liceo alguna vez habré leído que era el pico más alto de Bolivia, o no, ya no lo recuerdo. Lo cierto es que me dijeron que tenía que ir allí, por la ruta que llega hasta Chile y pasar cerca del volcán extinto, con sus 6542 metros de altura.
Como las tareas que tengo que hacer exigen algo de sacrificio físico comencé el trayecto hacia la frontera con Chile una semana después de haber llegado a La Paz, para estar mejor inmunizado contra la falta de oxígeno que hay en las alturas. No tuve fortuna, el primer día de trabajo en la ruta, al terminar comencé a sentirme mal y le pedí a mi acompañante que me llevara directo a ver un médico en el pueblo donde hacíamos base, Patacamaya (100 muertos en aymará, referido a alguna batalla que se dió en ese lugar). Al llegar me enviaron directo al hospital, lo que yo sentía era una presión no muy pronunciada pero inusual en el pecho y atribuí el tema a un posible infarto. Me asusté bastante y esperaba que en el hospital me dijeran que todo era un problema por la altura y que mi corazón estaba bien. Deseaba eso.
Durante ese día pasamos de un calor sofocante a un frío que bajaba en forma de viento desde la cordillera que era realmente crudo. Nunca fui testigo de un cambio de temperatura tan abrupto.
Al llegar al hospital, rápidamente un par de doctores me comienzan a auscultar. No encontraron daños en mi corazón, la presión un poco alta y el médico detectó un ruido en los pulmones. Presencia de fluído. La cara seria del médico más experimentado delataba preocupación, yo tenía la respiración entrecortada y sentía esa presión en el pecho que me seguía preocupando.
El médico me dijo que me notaba con un cuadro de ansiedad pero que no tenía ansiolítico para darme, me dio un diurético para ir drenando líquidos retenidos y me pinchó una nalga con complejo B y me dió un analgésico también. Lo fundamental es que estuvieron los dos médicos conmigo durante más de una hora dandome charla y calmandome.

(continúa)

3 Comentarios:

A la/s 07 octubre, 2007 08:36, Blogger astllr dijo...

Robertö, por favor no nos deje así!!!

Tengo el recuerdo de estar en el Titicaca y estar quemándome del lado del cuerpo donde me daba el sol y congelándome del lado del cuerpo donde me daba la sombra.

Luego alguien me dijo que eso sucede por la altitud, porque allá arriba hay menos "atmósfera".

 
A la/s 07 octubre, 2007 10:01, Blogger gabriel dijo...

Y sentirse mal lejos de casa es bastante peor, no?

 
A la/s 07 octubre, 2007 19:07, Anonymous robertö dijo...

ja...muy buena as.
Perdonen, juro que no es ningún afan en busca de suspenso es que no tengo tiempo para contar lo que quiero. Encima arranque a contar la historia y me dio por hacerla larga y me fui imposible redondear o sintetizar. En un rato vuelvo y continúo.

Si Gabriel, una sensación de soledad de la gran puta. Estaba en la cama del hospital con la respiración entrecortada con el celular en la mano y me tuve que reprimir de llamar a montevideo para hablar con algien o pedir consejo porque iba a dejar caminando por las paredes a todo el mundo. Luego lo cuento en la segunda parte.

 

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