Rinocerontes eran los de Antes

Evolution

sábado, noviembre 17, 2007

Ríos, arañas y jochis


Siempre tuve la imágen de un río como de algo contínuo, de flujo eterno y persistente. Me sorprendió ver puentes secos por todos lados y saber, que en las zonas altas, los ríos solo están en temporada de lluvia, donde el agua baja con enorme potencia desde lo alto y arrastrando todo aquello que osa estar a su paso. En la foto de abajo pueden observar como la gente del lugar aprovecha los regalos que arrastra el río y acumula en un camión los cantos rodados que luego serán usados para la construcción.



Una vez bajamos a curiosear en unos de esos ríos casi secos en la época del año en que estabamos. Prácticamente no observé vida en ellos, al menos no en las zonas bajas por donde generalmente pasan los caminos por los que transité. Me sorprendió ver esta pequeña araña habitando entre los cantos rodados del fondo del río, seguramente expectante de encontrar alguna cría pequeña de pez con la cual alimentarse.



Ni bien comienzo a buscar el mejor ángulo para sacarle una foto a esta rara especie, ella se siente amenazada y literalmente sale corriendo por la superficie del agua a gran velocidad. Fue imposible tomarle una foto y también lo fue volver a encontrarla ya mimetizada entre millones de rocas oblongas adherida a la superficie de una de ellas. La velocidad con que surcó el agua me recordó a los cuentos de los ninjas. Registro en mi mente el ágil salto que dió el animal hacia el agua y la reacción elástica de la superficie. La araña se movió con gran velocidad conciente de que tan sólo por un instante el agua tiene la delicadeza de no devorarla. La primer imágen que asoció mi mente es a los rápidos movimientos de los ninjas de las películas, a quienes se les atribuye esa habilidad de correr sobre las aguas. No supe más de la araña, que se escabulló y escondió con la habilidad de estos guerreros de la noche, seguramente inspirados en animalitos como este que yo acababa de ver para perfeccionar sus habilidades para la supervivencia.
Rato después, caminando entre los cantos rodados y las más escasas superficies de lodo y arena del fondo con mis compañeros de ruta, sucedió que uno de ellos, se entierra abruptamente hasta su ingle en el lecho del río. La situación nos causó la gracia del caso porque a los pocos segundos se enterró un segundo compañero. A veces lo que no mata causa gracia, no se bien por qué.
Desde unos metros más lejos se me viene a la mente la araña que caminó sobre el agua, me vino a la mente "Kung Fu" caminando sobre el papel de arroz en su exámen para monje Shao Lin y el viejo principio hermético de que todo es la mente. Y luego de ayudarlos a salir del atolladero les dije que yo podría caminar tranquilamente por ese mismo sitio simplemente ayudado por mi mente. Me siguieron la broma, desconociendo que en mi broma existía la expectativa real de lograr pasar por ahí sin enterrarme. Me concentré imaginando que no tenía peso y sucedió que pasé por ese sitio y sus adyacencias como si caminara por un piso de arena firme de cualquier playa montevideana.


Realmente me sorprendí tanto como ellos y me reí comparandome con Kung Fu y dándoles la clase de que todo estaba en la mente y que por eso ellos habían quedado ahí atrapados. Me distraje con eso y nos divertimos unos segundos. Pero más nos divertimos cuando Kung Fu se enterró hasta la ingle.


Mi mente racional me indica que seguramente el suelo fue consolidado previamente con el peso de mis compañeros y expulsó un gran volúmen de agua y aire de los granos de arena del fondo cuando mis amigos se enterraron. Pero mi corazón me decía que me hundí porque me distraje, porque no tuve fe. Quien tiene la razón, esa es la cuestión. Todos sabemos la razón, pero muchas veces no nos damos cuenta. Mis amigos se reían cuando yo afirmaba desde el barro que perdí el pie por haber perdido la atención. Yo sostengo que si una araña puede caminar sobre las aguas, entonces un rinoceronte también lo puede hacer. Se lo discuto a cualquiera. La diferencia es que la araña no lo dudó un instante.

***

De los jochis hablo en otro momento.

1 Comentarios:

A la/s 18 noviembre, 2007 07:56, Blogger astllr dijo...

yo recuerdo que los bondis andaban tanto por los caminos de cornisa como por los lechos de los ríos durante kilómetros, es decir que la ruta era el río seco.

En alguna parte en que no estaba tan seco teníamos que bajarnos, el bondi cruzaba vacío por un lado y todo el pasaje se remangaba los pantalones y cruzaba aquella correntada como lo más natural del mundo.

Ud. se hundió porque no se concentró lo suficiente, robertö, esas cosas llevan una vida y aún así...

 

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