Rinocerontes eran los de Antes

Evolution

viernes, mayo 02, 2008

Un poco de cosas que quería dejar por escrito, solamente

Bueno, la semana pasada me leí el libro "La venganza de la Tierra" de James Lovelock. Este científico británico es el mismo que décadas atrás había caracterizado al sistema formado por todos los seres vivientes y su entorno como un complejo sistema que autoregulaba las condiciones de manera de poder seguir existiendo. Para llamarlo de algún modo le sugirieron "Gaia", en alusión a la diosa griega de la Tierra. Le gustó y le llamó así, aunque a cada rato pasa aclarando que no cree en Gaia como una entidad individual. De todos modos como golpe de marketing a funcionado bastante y creo que es positivo, el marketing no es bueno ni malo. Es como decía Damiani, los números no mienten, los que mienten son los que hacen números.

El mensaje del libro es que la acción humana ha trascendido la capacidad de todo el sistema Gaia de autoregularse y que por lo tanto el sistema inmunológico del sistema comenzó a fallar. "Gaia está con fiebre", dice. Como cualquier sistema tiende a equilibrarse cuando es perturbado, salvo en los casos que el equilibrio no sea estable. Honestamente creo que Lovelock exagera en su libro, y lo hace buscando concientizar. El habla de que no hay vuelta atrás y que se ha pasado el punto de retorno. Sin embargo advierte que estamos a tiempo.
Principalmente golpea la utilización de combustibles fósiles y el mal uso de la tierra. Sostiene que el único camino para volver a dejar la Tierra en condiciones de que pueda regularse es mediante la implantación de centrales nucleares. Lovelock sostiene que es la energía más eficiente para nuestro actual grado de conocimientos. También hace números y mediante una serie de tablas demuestra que la energía nuclear es más segura que la energía hidroeléctrica, térmica, y las otras más utilizadas. La cantidad de muertes accidentales por megavatio generado están a favor de la energía nuclear ampliamente. Habla sin evadir del tema de Chernobyll y sostiene que para la magnitud mediática que tuvo cualquiera tendería a pensar que murieron miles de personas. El contó cincuenta y pico, los cuales comparados con el tsunami del 2004 y los casi 300 mil muertos es una cifra insignificante, ya partiendo de la exposición mediática de ambas desgracias no parece una cifra que se le compare. Esto último lo agrego yo. Se enfoca en explicar de la campaña de miedos producida por los ambientalistas y la confusión y mimetismo con que han actuado éstos con los activistas de la política anti armas nucleares. Sostiene que el uso bélico de este tipo de energía ha producido un daño enorme en el uso con fines pacíficos que necesariamente debieramos darle y que hoy por hoy es indispensable utilizar. Para fijar ideas calcula que si se pudiera recolectar y solidificar todo el CO2 (principal gas de efecto invernadero, responsable del calentamiento gradual del planeta en los últimos tiempos) emitido por la industria y el transporte en un año se formaría una montaña de 20 km de díametro de base por un par de kilometros de altura. En cambio para obtener una equivalente potencia energética mediante fisión nuclear los desechos entrarían en un cubo de 16 metros de lado. Esconder este cubo sería mucho más sencillo que la montaña, sin tener en cuenta que no es posible hoy en día recoger todo el dióxido de carbono que se emite a la atmósfera.

Los gases de efecto invernadero, como los números, no son malos. Son los que permitieron sostener las formas más elementales de vida (las que terminaron evolucionando hasta quien esto escribe y quien del otro lado lo lee, por ejemplo) millones de años atrás cuando el sol era más joven y menos caliente. Esas primeras formas de vida comenzaron a construir ese colosal entramado de interrelaciones y comenzaron a regularse durante cientos de millones de años de modo de poder seguir existiendo todos. Hasta que uno de todos esos comenzó a erguirse, construir herramientas, dominar el fuego...y conquistar el planeta.

Lovelock sostiene que profundizar en la energía solar o eólica, sin bien sustentable, es perder el tiempo. Los beneficios son inócuos para el sistema globlal, y en el caso de las granjas eólicas luego de intentar convencer tibiamente acerca de que lo que se saca de un lago se cobra por otro para obtener energía(trata de explicar que generan daño ambiental pero no abunda mucho sobre el tipo de daño que producen, más allá de unos cuantos pájaros que se estrella en las aspas), y que también genera impacto el cambio de aceite de las máquinas, como es conciente que no logra cnvencer termina cayendo en que los molinos quedan feos y que impactan visualmente el ambiente. Sostiene con firmeza que no es por ahí el camino.

Sobre esto último mete una frase muy interesante "confiar en el desarrollo sustentable o continuar como si nada pasara son políticas tan viables como esperar que un enfermo terminal de cáncer se cure solamente dejando el cigarillo". La verdad es que es lapidario, y no hace falta ser muy observador para darse cuenta de que tiene razón. Estamos en un momento particular del desarrollo de las naciones donde están emergiendo varios gigantes que en la carrera por el liderazgo mundial, dejada vacante por Estados Unidos en la última era republicana, que son verdaderos agujeros negros de consumo energético. De hecho Lovelock menciona en su libro escrito hace unos pocos años solamente, que el precio del barril de petróleo está por las nubes cuando solamente estaba a 50 dólares el barril (hoy se proyecta rumbo a los 200 dólares por barril).

Sobre los deshechos radiactivos insiste bastante, en su lucha contra la demonización de la que la energía nuclear parecer haber sido objeto. Lovelock sostiene que la radiación no es peligrosa para la vida y que en las adyacencias de Chernobyll no ha dejado de haber vida y que en cambio ésta crece y se multiplica. Sostiene que la tierra ha estado durante millones de años expuesta a radiaciones mucho más terribles y que la vida siempre buscó la manera de adaptarse. A tal punto que ofrece el jardín de su casa para enterrar deshechos atómicos, con la ventaja incluso de que puede obtener calefacción en el invierno por el calor desprendido por la energía cinética de los electrones transferida en sus choques contra las paredes que aislan la radiación hacia el exterior.

Citando otra frase suya "Los ecosistemas naturales de la Tierra no existen para que nosotros los transformemos en tierra de cultivo, sino para mantener el clima y la química del planeta."

Lovelock ya en su primer libro "Gaia, una nueva visión de la vida sobre la Tierra" destaca que es muchísimo más peligroso el mal uso que el ser humano hace de la tierra (la deforestación y el uso de pesticidas a gran escala con fines agrícolas) que la propia industria y su emisión masiva de gases GEI (de efecto invernadero). Propone un uso interesante de los deshechos atómicos de las plantas nucleares. Por un lado sostiene que al efecto beneficioso de generar energía sin ensuciar la atmósfera podrían utilizarse sus deshechos para evitar que los campesinos se vean tentados a quemar selva o monte natural para utilizar la tierra con fines agrícolas. Propone sembrar esas selvas con el material radiactivo sobrante en un grado que sea peligroso para el hombre pero permita que la vida florezca. Eso crearía zonas prohibidas para las actividades humanas pero serían zonas de relevante importancia para la autoregulación planetaria.

No quiero aburrir, en nuestro país comienza a concebirse a nivel político sobre la conveniencia de tener una central nuclear, hace unos pocos meses escuché al presidente de UTE (la admnistración nacional de usinas y transmisiones eléctricas) declaró que una de las usinas nuclerares tipo más pequeñas excedería el consumo hecho en nuestro país, por lo cual, su opinión,no era algo en lo que el país debiera pensar. Dicho esto como si no fuera un gran negocio vender a los gigantes vecinos ese excedente y aquí sobraran recursos propios, o como si la energía actual nos sobrara y fuera barata y no estuviera yo ahora escribiendo estas líneas presa de la baja temperatura. Prender una estufa eléctrica y hacerse el harakiri no es muy diferente aquí en montevideo, digo a la hora de abrir la factura de UTE. Pero a nivel político superior (presidencia) creo que se ha habilitado a dejar germinar la idea y el debate y eso es bueno.

Sobre el final del libro Lovelock cuenta que es médico y comienza a hablar con bastante ignorancia sobre la homeopatía y las terapias alternativas y ahí me digo...bueno, es médico, parece ser de los que se quedan un rato estudiando los parámetros sanguíneos sin tener en cuenta de si enfrente tiene una persona o un hamster, pero por lo menos sobre las ciencias de la Tierra sabe bastante y sus ideas, algunas bastante caprichosas, no son malas.

Esa es mi opinión, más o menos.

***** *

A veces estamos convencidos de que las cosas son de una manera pero hay otro modo de verlas. Está el caso del indio del dibujo, que también es un esquimal. A veces es conveniente cambiar ideas antes de formarse la idea de que quien nos dice algo en contrario está absolutamente equivocado.


** ****

Dentro de un rato tengo que llevarle unos estudios al cardiólogo para que me diga que no tengo nada. Me sentí mal en el trabajo hace unos días y me fui para la mutualista. Me fui tan en silencio que terminé llamando más la atención de lo que hubiera querido. Creo que solamente estoy un poco hipocondríaco, porque una vez que veo que no tengo absolutamente nada comienzo a sentirme perfectamente bien.

* *****

El otro día en la oficina Zacarías me sentenció que el que abarca mucho poco aprieta.
Me rompió bastante las pelotas su frase. Me quedé mascullandola un rato.
Y en el fondo tiene razón.

*** ***

De todos modos me bajé por ahí un libro de Joyce (Ulises) y "El guardián del centeno" de Salinger y me gustaría bastante leerlos en algún momento. Tengo también como pendiente a Goethe. Pero siempre estamos sobrecalentando el cerebro con todas las cosas pendientes y no es fácil. Les pediría también que me recomienden algo que no deba dejar de leer un ser humano que pretenda pasar por el mundo sin haberlo visto casi todo. Prometo ponerlo en la lista de espera. Pero hay que aprender a racionalizar la lectura. Cada vez se sabe más y por tanto se escribe más, cada vez hay más seres humanos con capacidad de imaginar y crear y por lo tanto escriben más. Y va a llegar el punto en que vamos a tener acceso a miles de culturas que viven en las estrellas que nos pueden arrimar la ficción y realidad escrita en miles de planetas a los largo de por poner un número los últimos cien mil años y que también nos pueden avisar que nos pueden dar un acceso a la literatura de los próximos mil años lo que queramos. Entonces vamos a descubrir que leer tanto no es tan importante y que no hay que olvidarse de uno mismo y la infinidad de cosas por descubrir que hay dentro nuestro.

* *****
Buscando un poco por la red encontré que uno de los dolores más intensos que puede producir un insecto es el provocado por el aguijón de la mayor hormiga del mundo, la tucandera


Esta de la foto tiene más o menos el tamaño de las que me topé patrullando solitariamente la selva en Bolivia. Recuerdo que me aproximé bastante para sacarle fotos, creyéndola inofensiva. Como soy preguntón le dije al muchachito que nos guiaba si era venenosa. Me dijo que no. Pero que el dolor de su picada me dolería unas cuatro horas más o menos. Luego descubrí en internet que te produce mucha fiebre y dolor en las muelas. Y una opinión de un científico que clasificó las picaduras de insectos la comparó con enterrarse un clavo al rojo vivo en un talón y caminar con él sobre brasas encendidas. Le debió doler, sin dudas.

Días antes de mi encuentro con la tucandera, bajando por el talud de un puente hacia un río, me sucedió que tuve que agacharme para evitar chocar la cabeza contra un tronco derribado. Me avisan de atrás que tenga cuidado con las hormigas. Instintivamente deshecho la información, en Uruguay solo se tiene cuidado con las arañas, las hormigas no son un problema. De golpe siento un dolor agudo en el dedo me miro y hago una bolita con una hormiga roja de unos 3 o 4 mm de longitud. La tiro sacándomela de encima como si fuera un minúsculo demonio. El dolor comenzó a crecer hasta un máximo comparable a que un perro o una garlopa me hubiera arrancado el dedo. Comenzó a pasar enseguida. En la selva cualquier cosa insignificante te puede matar. Eso nos recuerda que las cosas insignificantes, por ponerles nombre, también somos nosotros.

* *****

Hace un tiempo salí a pasear por la noche, en el campo. Detrás de una elevación veo un resplandor y luego de que la curiosidad le ganara a mis temores me aproximé a ver de donde procedía. Desde la cima de la colina pude ver abajo un vehículo resplandeciente y unas personas a su alrededor. Dos de el grupo me descubren y luego de mirarme unos instantes comienzan a dirigirse hacia mí. Supuse que correr no aportaba gran cosa y por otro lado un gesto con la mano del extraño me dió algo de confianza. Esperé que se acercaran mientras comenzaba a descubrir sus facciones. Eran dos gigantes vestidos con trajes plaeteados. Un hombre y una mujer, el tipo de unos dos metros y pico, la mujer unos cuantos centímetros menor. Cabelleras rubias y largas caían sobre los hombros de ambos. Me generó curiosidad, me daba más la impresión que querían charlar a que quisieran ponerme en un tubo de ensayo o una sonda de grandes dimensiones en el culo. Pero nunca se sabe. Naturalmente me quedé por la curiosidad más que por la posibilidad de que ocurriera lo último. Me saludaron y me dijeron sus nombres, los cuales prefiero no publicitar. Yo les dije mi nombre y asintieron como si ya lo supieran. Sus miradas eran claras y profundas. Si bien ellos caminaron unos cien metros para llegar hasta mí no los dejé ponerse como centro de la conversación y aproveché a hacerle las clásicas preguntas que uno hace cuando se encuentra con seres de otro mundo. Que de donde venían y que qué hacían por aquí. Me señalaron las estrellas, mencionaron un sistema binario para el lado de la constelación de Orión ( a donde apuntan las pirámides antiguas de varias partes de nuestro planeta) y dijeron ser mensajeros de la paz y el amor. Mientras me preguntaba acerca de como sería vivir en un sitio iluminado por dos soles, les pregunté cuanto ponían en llegar desde ahí porque según creo un ser humano pondría miles de años subido arriba de una nave espacial. La velocidad de la sonda voyager, aprovechando la gravedad de los planetas llega a unos 56 mil kilometros por hora, que si bien es algo rápido para transitar por Avenida Italia es una velocidad de tortuga en términos astronómicos. Me dijeron algo así, como para que pudiera entender, que lo que hacían era desprenderse de la dependencia del tiempo, algo de viajar en los agujeros de gusano, que ya algunas mentes de la Tierra estaban trabajando sobre eso y no tardarían en alcanzar resultados.
Sin dejarlos respirar pasé a preguntarles que como vivían y como era su planeta. Me dicen que su sistema planetario colapsó hace muchos miles de años, pero que su civilización pudo sobrevivir ocultándose en el interior de su planeta. Yo pensé, "estos también hicieron mierda su planeta". Me dijeron que son una civilización muy antigua y avanzada, que hace miles de años andan viajando por el universo portando su mensaje de amor. Les pregunto si en su planeta hay pobres y se miran. Me dice el varón que más o menos la mitad de la gente de su planeta vive afuera de las ciudades, que son más o menos como los pobres que hay en nuestro planeta. Ellos hacen pasar periódicamente unas naves que los rocían con sustancias para darles alimento. Me explican que como de vez en cuando estas personas organizan rebeliones y son bastante agresivos han tenido que programarlos genéticamente para estas poblaciones no tengan seres resentidos,porque así son más fáciles de controlar. -Pero siempre alguno aparece, agrega la mujer resignada.
Se crea un silencio incómodo, él la mira y luego me dice si quiero subirme a su nave y ver la tierra desde el espacio.
Veo que se sobrecogen al mismo tiempo que pienso y se miran con el rubor maquillando su tez clara. Me doy cuenta que me leyeron la mente pero igual les digo:
-Tengo cosas que hacer, el plato volador se lo meten en el culo.

Me doy media vuelta y camino sobre mis pasos descendiendo la colina alejándome de los viajeros.

Me pregunto por que si hablan de amor no empiezan por su casa. Estoy seguro que me escucharon. Segundos después ví pasar una luz como enchufada, una especie de chijetazo en el firmamento lleno de estrellas.
Debiera darles verguenza- pensé.


* *****

Y tenía un lote de cosas más para decir.

16 Comentarios:

A la/s 02 mayo, 2008 15:45, Blogger Candelaria dijo...

Tuvimos más o menos la misma impresión con el libro de Lovelock. A mi no me parece tan bueno el efecto de exagerar. Creo que pierde credibilidad. También me parece exageradamente absurda la defensa de la energía nuclear. Es médico, como bien decís, y cómo médico no puede abarcar todo el saber que está trasmitiendo en el libro. Por ej, es un disparate enterrar basura radiactiva y pretender que no va a afectar a los seres vivos (plantas, fauna, etc) que viven en ese ambiente. También es exagerado y poco exacto el análisis sobre el efecto de la agricultura, que siempre se puede hacer con técnicas más conservacionistas y menos agresivas contra el ambiente. No estoy en contra de la energía nuclear, porque es una alternativa más entre tantas, pero en el caso de Lovelock parecería que hasta le pagaran la industria de energía nuclear.

 
A la/s 02 mayo, 2008 16:58, Blogger Robertö dijo...

Yo creo que él confía honestamente en el potencial de la energía nuclear en la posibilidad de seguir abriendo caminos en ese campo y en que para producir un año de energía con una planta no desechas ni un balde de sustancias radiactivas.

Si bien parece exagerar, no tengo yo la certeza de que dentro de diez minutos no desaparezca una isla superpoblada abajo de una ola gigante o no se desate dentro de quince días una temporada letal de huracanes. Entonces le cedo la derecha por estudioso. Si bien hay mucho de impredecible respecto a esta materia, por la infinidad de variables en juego, creo que el tipo maneja unas cuantas con autoridad.
A mi me sorprende que en este país sigamos quemando gas natural y gas oil para hacer electricidad con el precio del barril de petróleo. Es una cosa que no existe.

 
A la/s 03 mayo, 2008 08:56, Blogger Irina, dijo...

yo creo que usted tiene que leer a
Ray Bradbury, si es que no lo ha
leído ya.

de lovelock me resulta bastante irritante la idea de asimilar el
planeta a un organismo viviente.
metáfora fascista, si las hay, dado que promueve la cirugía.

 
A la/s 03 mayo, 2008 10:56, Blogger Robertö dijo...

Creo que nunca terminé un libro de Bradbury. No soy gran lector, aunque confiezo que otros autores me han llegado a capturar.

Caramba Irina...yo veo autoritario que usted diga que algo viviente se relacione forzosamente con la cirugía. Me gustaría que me lo explicara para entenderlo. No se irrite.

Saludos

 
A la/s 05 mayo, 2008 07:18, Blogger Irina, dijo...

pues no hay obligación de leer, si a uno no le gusta.

sobre la cirugía... bueno, frecuentemente, cuando lo vivo se enferma se aconseja la remoción quirúrgica. eso quiere decir (porque la analogía es muy fácil y eso la vuelve atractiva como explicación) que si el tejido social se "enferma", para que la sociedad no "muera", se puede practicar cirugía mayor.
Y si es una idea autoritaria, pero no es mía.
saludos robertö, espero haber sido clara, es que estoy a mil.

 
A la/s 05 mayo, 2008 19:15, Blogger Robertö dijo...

Yo lo veo exactamente al revés Irina.
El concepto de enfermedad me sugiere el concepto de sanar. Sanar no es cortar, pinchar o engañar el organismo con sustancias sino entender y disolver las causas para que no existan los síntomas.

Nada menos fascista, visto de ese modo.

Cirugía para el caso sería "vamos a eliminar los bosques para terminar con los incendios forestales". Y eso es ignorancia pura, un emblema del liderazgo tirabombas contemporáneo.

 
A la/s 07 mayo, 2008 11:19, Blogger el-warren dijo...

A ver, yo voy a ver a los doctores Irina y Robertö
Tengo un cáncer de ojo (en uno sólo)
Es maligno pero por ahora no hay metástasis.
Extirpamos o disolvemos?

 
A la/s 07 mayo, 2008 20:35, Blogger Robertö dijo...

Yo sostengo que la cirugía es el último recurso. Con la cirugía quito el síntoma (el ojo en el caso)pero no ataco el por qué. Y como creo que la enfermedad se creo primero en los pensamientos o en el alma, las dolencias van a persistir y reincidir, aunque ya no tenga el ojo.

Mientras no hubiera riesgo inminente de contaminación del resto del organismo agotaría todos los recursos para tratar naturalmente el problema. Posiblemente si una eminencia de una terapia antigua (que no son alternativas como dicen) me dice que me conviene operarme, creo que lo haría.

Mire, si me sucediera algo así, iría y le contaría a un ser muy querido que tengo que sabe bastante del tema. Me diría, si tenés eso entonces tocate tal punto de la mano y vas a ver que tenés un dolor muy agudo. Yo voy a ir y voy a tocar (sabiendo que va a tener razón pero desconfiado al fin). Cuando me toque el punto de la mano que ella me dijo voy a certificar que tengo un dolor agudísimo, y me voy a sorprender como si ella le hubiera pegado por casualidad. Asi me pasa cada vez, así me duela una muela o tenga problemas de hígado, no falla. Entonces uno termina creyendo en todo eso de los puntos reflejos, los mieridianos de energía, los chakras y todo lo que hay. Y también se cree menos en los fármacos, es automático.

gracias por preguntar Warren. Espero que no sea nada lo del ojo.

 
A la/s 08 mayo, 2008 11:43, Blogger Mayfly dijo...

Es increible como la información que nos llega es totalmente intencionada por quien nos la hace llegar. Por suerte me siento acompañado por usted y muchos otros que vemos el bosque detrás del arbol, si es que todavía queda alguno.

Este si que es un post de los largos no?

Saludos

 
A la/s 08 mayo, 2008 19:15, Blogger Robertö dijo...

Si, salió extenso. Me gustan más los breves también...

 
A la/s 08 mayo, 2008 22:47, Blogger Trenzas dijo...

Siento decirlo pero no me gusta nada Lovelock. No digo que sus ideas estén equivocadas, pero no me gusta como las expresa. En fin..
Creo que estuvo bien ponerles los puntos sobre las íes a los e.t. gigantes. En todas partes existen las mismas miserias y ahora, gracias a ti, sabemos que hasta en las lejanas estrellas :)
Ya tienes uno de los libros que te recomendaría como imprescindible: "El guardian ante el centeno", que es como se titula aquí. Salinger es uno de mis escritores favoritos y esa novela en concreto, mi favorita entre las suyas.
¡Menuda hormiguita...! Las que de vez en cuando aparecen por mi cocina son la milésima parte de grandes :DD
Un abrazo fuerte, querido Roberto.

 
A la/s 09 mayo, 2008 06:36, Blogger Irina, dijo...

No, Warren, discúlpeme, si quiere usted una hora para la consulta debe hablar con mi secretario al 123123456. Si lo que quiere es una Junta Médica, ya es más complicado, porque el Dr. Robertö y yo, tenemos que coordinar.

Está bien, Robertö, pero a veces lo interesante no es como uno ve las cosas, sino como las cosas lo ven a uno.

 
A la/s 09 mayo, 2008 11:07, Blogger el-warren dijo...

Roberto. Usted está mal de la cabeza. Ni borracho iría a que me hiciera una digitopuntura en un ojo (ni siquiera sano), y menos porque se lo recomienda el Patriarca de los Pájaros. NO
Irina, no deje, ya se me pasó. Era un aire

 
A la/s 09 mayo, 2008 21:33, Blogger Robertö dijo...

Trenzas: si, muy humanos los alien.
De Salinger leí una novela o cuento, no recuerdo, llamado el pez plátano. Me atrapó y tuve que leer más.
Bueno, gracias por pasar, me alegra mucho eso. Un abrazo.

Irina: uno elige como ver las cosas que lo ven a uno. Uno siempre elige.

Warren: usted prefiere la bisturípuntura. Debiera escuchar más a los pájaros.

Estoy seguro que si tuviera pájaros los tendría amordazados. Hay quien los enjaula también. Yo tenía un lorito, el Pepo, que vivía enjaulado. Escapaba todas las veces y me obligaba cada vez a hacer más fuerte su prisión. Siempre le encontraba la vuelta y aparecía del otro lado de la jaula, traspasando la división que lo separaba del cardenal (el cardenal enjaulado, obra de mi hermano). Me miraba como sobrandome. Finalmente logré ajustar tanto la jaula que el Pepo ya no pudo atravesarla (trabajaba pacientemente por las noches, como buen preso). A partir de ahí comenzó a transmitir tristeza en su mirada. La cárcel si no se podía evadir no era divertida. Se lo regalé a unos amigos con fondo y con árbol en el fondo. Lo llevaron de veraneo a Santa Ana porque el bicho ya se había acostumbrado a andar suelto con la familia. Con el correr de los días agarró confianza y se terminó fugando con una bandada de cotorras. Cuando me enteré me puse contento. Nos teníamos mucho afecto con el Pepo.
Era un inseparable de Fisher. Lo había encontrado mi hermano, hombre bichero si los hay, entre otra bandada de cotorras. Lo pudo atrapar y me lo regaló. Después se enteró con un veterinario del barrio que lo habían tirado de un balcón porque le dió por cantar y la verdad cantando era un penal y tenía podrido a los vecinos. Así fue como llegó hasta mí. Compañerazo como pocos, razonador y de mirada nostálgica. Bicho que nació para ser libre. Me leyó Warren?

 
A la/s 12 mayo, 2008 11:13, Blogger el-warren dijo...

lo leí.
No entiendo porque usted amordazaría a sus animales..
Yo que sé . cada uno hace lo que puede
El Pepo un ídolo. Fugarse con una bandada de cotorras......

 
A la/s 12 mayo, 2008 19:35, Blogger Robertö dijo...

Me refería a usted El(usted).

Un fenómeno el pepo. Lo único que le reprocho es que no me llame de vez en cuando.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal

Free counter and web stats