Rinocerontes eran los de Antes

Evolution

domingo, mayo 03, 2009

Reflexiones biodegradables

Ayer fui al supermercado, me topé por primera vez con las bolsas biodegradables. Es un alivio que ya estén circulando, uno casi se siente un asesino cuando tira la basura en una bolsa que puede perdurar en el ambiente mil años más. Estas nuevas duran unos cuantos meses antes de descomponerse. Leí que al degradarse despiden dióxido de carbono, eso es un problema dado que justamente esa molécula abunda en la atmósfera y es una de las responsables del calentamiento global. Creo que no es la solución ideal pero está bien, cuando las cosas se ponen tan mal vale ser gradualista, y eso es un buen paso hacia adelante. A partir de ahora cuando los días de viento nos crucemos ante un cardúmen de bolsas voladoras vamos a tener la satisfacción de que en un par de años serán devoradas por unos microbios y dejarán de volar por entre la gente. Eso sí, de continuar con la utilización en masa de estas bolsas (leí por ahí que unas 260 por habitante de Uruguay al año, valor promedio) seguirán surcando el aire  frente a nosotros, aunque bastante menos longevas que Matusalén.  Espero que en algún tiempo no derrochen tantas bolsas los super y nos acostumbremos a andar con alguna bolsa encima de tela o similar. Bastaría una campaña de prensa con Beckham o Britney Spears con una chismosa de feria para que ayudara a devolverla a nuestras costumbres. Las chismosas son de plástico y no son degradables, pero uno las conservaba durante décadas.  Cuando dejaban de funcionar iban a la basura. Ignoro si llegaban al mar pero de seguro no se las comían las tortugas verdes y por lo tanto no se morían atoradas. 

En el supermercado ví que había cargadores de baterías y celulares a manivela y a energía solar. Están pasando cosas buenas. Hace unos días leía un libro de Asimov que explicaba el orígen del petróleo y sus detalles constitutivos (Asimov además de un escritor brillante era doctorado en un montón de disciplinas, entre ellas la química). Al final del libro se aventura a decir que una vez que el petróleo comience a escasear subirá mucho de precio y que eso será un gran trampolín para que los científicos de todo el mundo comiencen a pergeñar y desarrollar proyectos de generación de energía alternativos.  Sé que no había que ser muy visionario ni doctorado en muchas cosas para pronosticar algo así pero de todos modos no dejó de causarme sorpresa la precisión de su apunte.

*** ***


Esos minúsculos animalitos del dibujo de arriba se llaman Copépodos. En particular pertenecen a esta especie los piojos de mar que solemos ver devorando los peces muertos en las orillas del mar. 
Hace unos cuantos meses unos científicos decidieron sembrar el mar con limadura de hierro(aquí lo explican mejor que yo). La idea era que una vez sembrado el mar con este elemento se generara una población de algas importante, que comenzara a alimentarse del dióxido de carbono atmosférico y de ese modo aumentar su tamaño y cantidad y disminuir el carbono de la atmósfera. Sucedió que como se pronosticó, una vez sembrada gran cantidad de limadura de hierro se formó una extensa superficie de algas, que comenzó a alimentarse del dióxido de carbono, como hacen las algas. Luego aparecieron los copépodos de la nada y se almorzaron todas las algas. Fue una prueba muy interesante. 

*** ***

Me gusta esto de que se materialicen cosas que pregonamos por aquí, desde el universo intangible de los blogs.  Es como si la modesta influencia que puede tener cada uno fuera como la gota que horada la roca. 




2 Comentarios:

A la/s 12 mayo, 2009 20:42, Anonymous Maru dijo...

Que desafortunada la experiencia de las algas. Una vez que idean una solución "natural" las cosas salen mal. Será una señal de algo?? Será que a la limadura de hierro hay que mezclarla con insecticida para exterminar a los copépodos?

 
A la/s 13 mayo, 2009 21:50, Blogger Robertö dijo...

Es que los biosistemas, como los conocemos tardar miles de años en formarse, es muy difícil dar con una fórmula de laboratorio que produzca un sistema en perfecto equilibrio.

A consecuencia del uso de insecticidas, una violenta forma de equilibrar más o menos rápido las cosas, ya es muy difícil ver luciérnagas en los campos. Y si no hay bichos tampoco hay pájaros. Y un mundo donde los niños no ver luciérnagas y pájaros no es lindo.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal

Free counter and web stats