Rinocerontes eran los de Antes

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sábado, enero 03, 2009

Mekong

El Mekong es un río muy caudaloso que baja desde el himalaya, y atraviesa paises como Laos, Camboya y Vietnam para morir en un delta junto al mar de China. Por motivos políticos la selva y los humedales que se extienden por sus márgenes estaban prácticamente inexplorados y desde hace poco más de diez años la gente de ciencia comenzó a estudiar la fauna y flora que puebla su cuenca.
En ese escaso tiempo han encontrado un poco más de mil especies animales y vegetales desconocidas. Todo eso a no tantos kilómetros de sitios turísticos profusamente concurridos y también de, quizás el polo industrial más denso de nuestro planeta, el sudeste asiático.



Dentro de esas mil especies descubiertas destaco las que pude ver por ahí y que me llamaron la atención.

*Una rata de las rocas, creída extinta desde hace 11 millones de años.


* Un esparásido ( subespecie de araña ) que tiene unos 30 cm de diámetro considerando sus patas extendidas. Sin ser prejuicioso se ve aterradora.



* Un gusano rosado que tiene la característica de expeler cianuro para defenderse de los depredadores ( y de los fotógrafos molestos supongo).

* Un conejo rayado

Bueno elegí colgar esas fotos que fueron las que más me llamaron la atención. Afortunadamente se siguen descubriendo formas de vida. Lo triste es que donde pisa el hombre sigue la devastación. Afortunadamente los líderes mundiales están llegando a comprender la gravedad del asunto de la pérdida de diversidad y la desaparición de los bosques y la selva. En Estados Unidos avanza un proyecto que procura devolver miles de hectáreas de Everglades en detrimento de zonas cultivadas de caña de azúcar y en Brasil comienzan tomarse medidas más firmes en contra de la tala ilegal de árboles.

*
El pez gato, el mayor habitante del río Mekong, ya era viejo conocido en la zona. Llega a medir aproximadamente dos metros y medio de largo. Su población peligra porque es fuente de alimento en las grandes ciudades cercanas a la cuenca.


Este especímen tuvo gran suerte para su tamaño. Fue marcado por los científicos y devuelto al agua.


El de abajo terminó en la feria. No debiera ser el destino lógico de las especies en peligro de desaparecer.



*** **

Mi experiencia en selvas solo fue de paso, en el trayecto entre Cochabamba y Santa Cruz. Fue una imposible de olvidar. Por mi trabajo no me alejaba mucho de la ruta, pero una vez vi un caminito que se internaba en la espesura y me animé a entrar unos 20 metros.


Lo primero que me llamó la atención es ver escondida entre unos árboles, una gallina doméstica. Es que a unos treinta metros había una cabaña. De ahí la existencia del caminito. Es muy común que a lo largo de la ruta durante interminables trayectos haya un contínuo de casitas y de actividad humana. Una franja que no se aleja mucho de la ruta. El resto es selva vírgen. Lo que yo sentí al internarme entre los árboles fue inolvidable. Primero, hay un cambio de atmósfera evidente. De estar al sol, pasé a estar casi en penumbras. Gran parte de los rayos solares son atenuados por el follaje. El ambiente se torna muy húmedo. Lo hueles. Y la vida. La vida se manifesta por todas partes. La selva tiene en bolivia una voz muy nítida. Es un ave que se llama Oropéndola o Cacique. Es un pájaro muy social, que teje unos enormes nidos que cuelgan de las ramas de los árboles. Es común ver al borde del camino entre unos seis y doce nidos, todos agrupados en diferentes ramas del mismo árbol . Cada vez que bajaba de la camioneta, escuchaba el silbido característico de estas aves alertando al grupo de que estaba entrando un desconocido al barrio.


Las que yo ví eran como las de esta foto, pero nunca las pude fotografiar, siempre que escuchaba su señal de aviso, mientras tomaba la cámara el pájaro se lanzaba desde las ramas desde donde vigilaba, y pasaba planeando seguramente alejando la atención de la zona de nidos. Me parecían tener una aguda capacidad de observación y una mirada especialmente inteligente. Su canto me resuena aun. Es verdaderamente una voz en la selva y seguramente alerte también al resto de que hay intrusos. Los que hay en Bolivia tienen el pico más chato y fuerte que los de la foto, y de un color amarillo fuerte igual al de su cola.


Volviendo a mis 20 metros de experiencia adentro de la selva. Fue una sensación extraña, casi mística, que no puedo transmitir con facilidad. Pero me sentía un extraño y sobre todo percibido por la totalidad del sistema del entorno. Miré hacia abajo y vi, cuando no, unas hormigas y un ciempiés y las fotografié. Las hormigas eran bastante más grande que las que hay en Uruguay, tenían un color plomizo. Al ver al ciempiés me vino a la mente la palabra "veneno" y recordé que era mejor no estar allí, mi función no era esa y no estaba de paseo. Las hormigas eran grandes pero mucho menores que los tres cm. de longitud de la hormiga tucandera, la que pica como las avispas y te deja casi un día fuera de combate con fiebre y dolor de muelas.



A la tuncadera la pueden ver pulsando aquí , es parte de otra crónica que hice en aquel entonces cuando me topé con una durante un paseo, un día de descanso.

***** *

Hace unos minutos me preguntaba por que motivo relacioné la selva del Mekong con la amazonia boliviana. Más allá de lo evidente hay un elemento puntual. Entre las especies vegetales descubiertas en mekong hay una banana de color púrpura. Me hizo acordar al instante de las bananas rojas que se dan en Bolivia. Nunca las había visto, y mis compañeros de ruta me animaron a comprar algunas porque eran ricas. Nos detuvimos y fui donde la vendedora que estaba al borde de la ruta con unos enormes cachos. Fui con la mentalidad de feria de comprar un pequeño racimo de un par de kilos. La señora me miró asombrada diciéndome que las vendía por cachos. Cada uno de ellos tendría unas 100 bananas o más, por decir un número. La verdad es que a esa altura tenía antojo y pude negociar comprarle la mitad del cacho. No recuerdo cuando me salió pero eran baratísimas, quizás no más que unos tres dólares al cambio. Las subimos a la baca de la camioneta y anduvimos con ellas a cuestas durante más de una semana. Las ibamos comiendo de a poco. Luego en Montevideo las vi una vez en la verdulería de Tienda Inglesa. Seguramente no sabían como aquellas.

* ****

Felíz 2009 para todos.

4 Comentarios:

A la/s 05 enero, 2009 16:32, Blogger Marujita dijo...

Cuánto escribiste. Después lo leo con tiempo. Las fotos están buenas como siempre. Ya se que es una herejía pero la del tipo cortando el pescado me dan ganas de comerme ese pescado. Feliz año, Röb.

 
A la/s 08 enero, 2009 14:56, Blogger María Marta dijo...

Muy interesante tu blog! Saludos!

 
A la/s 10 enero, 2009 18:02, Blogger basilia dijo...

pez gato! impresionante
buen año don rob

 
A la/s 13 enero, 2009 00:31, Blogger Robertö dijo...

Me hizo acordar al big fish de la película el pez gato. Parece saber bien la carne Marujita, pero supongo que con gusto a culpa, si se tiene conciencia de que es un bicho próximo a desaparecer, no solo por su pesca sino por la agresión antropogénica que està haciendo inhabitables los rìos.

Basilia, gracias, tanto tiempo...

Y María Marta gracias y bienvenida.

 

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