Rinocerontes eran los de Antes

Evolution

lunes, mayo 12, 2008

El cliente siempre tenía la razón y otros entreveros varios

Hace unas cuantas semanas miré la película Ben Hur. Materia pendiente, lo mismo que me lleva ahora a estar leyendo a Salinger( "El guardián entre el centeno"). Por lo tanto si alguno nota que una ligera sensación de Salinger en el posteo es nada más que por eso. Es común que se me pegue un poco del autor que estoy leyendo. Así funciona desde Homero para aquí supongo. Si no leyeron a Salinger debieran leerlo. Escribe como los mil demonios, debieran leerlo créanme. Ese tipo escribe la mar de bien. Si lo leen no se arrepentirán. Créanme. Léanlo y luego me dicen. Les va a gustar mucho. Ya verán. Créanme.

Bueno, prosigo. Miré Ben Hur creyendo que vería un clásico del cine y que no me gustaría. También me sucedió que mi mente me jugó una pequeña trampa y pensé que Ben Hur era un sujeto que quedaba atrapado adentro de una almeja gigante y luego se escapaba abriéndola no sé como diablos. Cuando comencé a mirar recordé que que el tal sujeto que hizo esa hazaña era Gunga Din y no Ben Hur, y automáticamente recordé de donde surgió el nudo mental que hizo confundírmelos. Recordé el momento preciso donde se juntaron dos personajes que yo desconocía en el baúl de mis imaginaciones. Resulta que cuando era chico yo miraba mucho a ese fantástico perro de Hanna y Barbera llamado Patán, que comenzó siendo el segundo de Pierre Nodoyuna en "Los Autos Locos", para pasar por carisma a tener su propia tira como protagonista pasando a ser El teniente Risitas. Ahí quedó demostrado que no siempre los que son excelentes como acompañantes son buenos como protagonistas. Patán era un perro malvado que siempre estaba pronto para hacer trampas para ganar carreras de autos ( y en la segunda versión para atrapar un palomo mensajero de las filas aliadas de la primera guerra mundial).

Bueno, la relación de Patán y su hermosa risa, con Ben Hur es que cuando comenzaba la tira del detective Risitas aparecía Patán saliendo de una almeja gigante en el fondo del mar. Yo estaba mirando la televisión blanco y negro en el cuarto de mis padres. Supongo que estaría por irme para la escuela y no sé por que mi padre estaba ahí porque nunca estaba durante el día. Pero mientras yo miraba hipnotizado el comienzo de Risitas (me cuesta llamar así a Patán) mi madre dice dirigiendose a mi padre que "está saliendo de una almeja como Ben Hur, no?" y mi padre la corrige y le dice que es Gunga Din. Pero ya el mal estaba hecho, yo me senté hace unas semanas, casi 30 años más tarde esperando ver salir a Ben Hur de una almeja gigante. Eso no ocurrió y lo recordé más o menos cuando la película comenzaba. Bueno, supongo que esta parte del post es de escacísimo valor. Sigo con lo que quería decir, es decir el corazón de esta subparte del posteo.

Preciosa película Ben Hur, me veo tentado de comentarla y contarla toda pero entiendo que debo ser breve por varios motivos. Primero para no aburrirlos, y segundo porque me gusta ser breve, fundamentalmente porque ando escaso de tiempo. Pero si profundizo en todo esto difícilmente seré breve por lo cual de aquí en más seré breve.

Hay un parte de la película que si quería transmitir y comentar de alguna manera. Ben Hur era un próspero comerciante judío. Sucede que ni bien comienza la película llega su mejor amigo de toda la vida, con quien jugaba de niño hasta que se separaron porque el chico se va a vivir a Roma, y allí se dedica a la política y lo mandan de cónsul a Israel (pido disculpas pero se me pasa en este momento como se llamaba Israel por entonces). El tipo llega con gran autoridad prometiéndole villas y castillos a su amigo pero sin mucha anestesia rápidamente lo compromete a que le tiene que dar nombres de los rebeldes judíos que conspiraban contra Roma. Ben Hur le explica que lo aprecia muchísimo, que su madre y hermana también lo quieren mucho pero que no podía traicionar a su pueblo. Poco después por una minucia el Cónsul envía a las mazmorras a la madre y la hermana de Ben Hur y éste termina como esclavo remando en un barco de guerra romano. Mientras Ben Hur es trasladado a puerto sucede que pasan por Galilea. Iba encadenado con unos cuantos presos y los soldados ordenan parar para refrescarse en un pueblito. Resulta que primero toman agua los soldados y se lavan y luego permiten que los aldeanos sirvan a los presos, pero cuando llega el turno de Ben Hur el encargado de la tropa prohíbe que lo atiendan . Su ex amigo decidídamente dió ordenes de tratarlo mal, un tipo muy jodido realmente. Ben Hur estaba tremendamente sediento porque habían caminado bastante al sol por una zona desértica y finalmente un hombre se apiada de él y se acerca con un cuenco lleno. Este hombre era un gigante, lo muestran de espaldas y Ben Hur lo mira con admiración cuando lo ve frente a sí. El momento fue magistralmente acompañado por un coro celestial para que no quedaran dudas de que quien se había animado a ayudar a ese preso era Jesucristo. Ben Hur se avalanza sobre el vital elemento y comienza a beber con desesperación. El encargado de la tropa ve la situación y se levanta para increpar a Jesús y también está resuelto notablemente el modo en que el tipo se intimida y decide retractar su actitud cuando Jesús lo mira. El omnipotente guerrero es claramente espantado por una fuerza que no conoce, mucho más disuasiva que el metal de sus armas. Era el carisma y la mirada segura de Jesús.

Tiempo más tarde está Ben Hur condenado a remar encadenado a la nave romana. Se destaca entre los otros esclavos porque motivado por el odio no paraba de remar durante horas y mientras los demás se enfermaban y extenuaban el no parecía derrumbarse. El capitán del barco se fija en él y no sabe bien por qué lo hace llamar a su camarote. Cuando Ben Hur entra el capitán dormía. Se despierta de golpe y se asusta por la presencia del esclavo. Le pregunta que por que no lo mató. Terminan charlando y luego cada cual a lo suyo. Básicamente el capitán del barco le hacía ver que comprendía en su actitud y fortaleza que estaba motivado por el odio y sintió curiosidad de saber por que estaba allí un hombre así. Ben Hur le dijo que esperaba el momento de cumplir su condena para ir por su hermana y su madre. Luego de la charla siguió cada uno a lo suyo. No sin antes dejar claro el capitán a Ben Hur que era imposible que saliera de allí con vida, normalmente los esclavos morían remando y en caso que el barco se hundiera en combate los esclavos se hundían encadenados a la nave. Sucedió que Ben Hur seguía remando como un campeón y sucedió que la nave terminó una mañana entrando en batalla con otras naves. Cuando se acercaba el momento del combate el capitán envió a un soldado a desamarrar las cadenas de Ben Hur para darle una oportunidad de volver a Israel a liberar a su madre y su hermana.

Ni bien liberan a Ben Hur de su cadena para que siga remando pero con la posibilidad de naufragar si la nave es abatida, sucede el siguiente diálogo que anoté en una pizarra en casa porque me gustó mucho.

-41 por que te ayudó? -le dice uno de los esclavos que remaba más cerca suyo. Los esclavos tenían números por nombres y Ben Hur era el 41.

- No sé - contestó lacónicamente BH

agregando unos segundos después

-En otra ocasión me ayudó un hombre, y tampoco se por qué.
(refiriéndose a cuando Cristo le ofreció agua importándole un pito que los soldados lo hubieran prohibido).

El diálogo me emocionó bastante, me llamó mucho la atención. Entendí el por que había captado la atención de esos hombres. Ben Hur irradiaba mucho carisma. Supongo que el personaje debería tener un aura potente que impresionaba a quien posara sus ojos en él. Casi tanto como la que hizo detener al soldado que iba a insultar a Cristo por ofrecerle agua.

Pensé eso y pensé en Charlton Heston, que murió unas semanas más tarde que yo miré la película. Pensé que Heston había protagonizado también una de las escenas cinematográficas que más me impactó, que es cuando escapa a caballo por la playa de los gorilas en "El planeta de los Simios" y termina deteniéndose absolutamente desmoralizado al ver ante si la estatua de la libertad tumbada y semicubierta de arena. Es decir, descubriendo que no estaba perdido lejos de la Tierra, sino allí mismo pero perdido en el futuro.

Y se me vino a la mente ver a Charlton Heston siendo asediado en su propia casa por Michael Moore en el documental "Bowling por Columbine", reprochándole su apoyo a la tenencia de armas y sus amigotes de la casa blanca y me dio tristeza ver como alguien que protagonizó momentos tan brillantes termina sus días de una forma tan miserable, huyendo en su propia residencia de un gordo preguntón y aspecto descuidado. Es muy triste realmente. Creo que la vida no es ni nuestros momentos de gloria, ni los de miseria. En el fondo la vida humana no es más que un instante en la línea del tiempo. Y la línea del tiempo no es siquiera algo que importe en el universo. Ni siquiera es una línea. Lo que se me ocurre es que para el universo las cosas que se presumen valiosas no significan nada y las cosas más elementales que podrían juzgarse insignificantes son principios creadores y eternos.

Buena peli Ben Hur.

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Gaia, como cualquier perro, adora que la saque a pasear.
El otro día la miraba cuando estaba con la clásica cara tristona de un perro que descansa plácido y aburrido. Estaba en mi cama. Se me ocurrió pensar en que estaría esa cabecita. Imagino que arma pensamientos rudimentarios con las decenas de palabras que ya conoce y que puede asociar con imágenes. Lo cual incluye personas. Me decían que me extrañó muchísimo durante mi estadía en Bolivia. A mi siempre me venía a al mente porque allá en las montañas se dan mucho este tipo de pastores de pequeño tamaño. Por algún motivo genes de una mezcla parecida a los border collie es dominante allí. Chateando con un sobrino me cuenta que Gaia me estaba extrañando mucho y me añade "cuando le decimos tu nombre pone cara de que le decimos que vamos a la iglesia". El campo de la iglesia es donde la suelo llevar a corretear, no es que sea una perra cristiana.



Ella además de comprender unas cuantas palabras es una gran lectora de leguajes no verbales y comienza a mirarme como induciéndome a que le diga las palabras mágicas " vamo a pasear?".
En esa ocasión le dije que le estaba adivinando la intención y comenzó a mirarme con una atención increíble tratando de comprender esa palabra nueva. Le volví a decir que le adivinaba la intención y comenzó a ladear su cabeza buscando comprender mejor, o tratándome de decir que viera que hacía lo imposible por comprender lo que yo quería decirle. Naturalmente terminamos saliendo a pasear, ella gana.

Cuando vamos a mitad de camino nos cruzamos por la puerta de la casa de un pequeñajo que siempre está jugando por ahí o está sentado en el escalón. Tendrá unos 5 años. Siempre me pregunta si Gaia muerde. Siempre le digo que no. Y siempre me asegura luego que yo le contesto que ella "quiere jugar". Esto le debe haber quedado fijo en la mente por algún ocasional cagazo que se pegó porque en ocasiones llevaba suelta a Gaia pero tuve que dejar de hacerlo porque noté que no confía en los niños pequeños y les termina gruñendo. Debí decirle eso para que no le tuviera miedo y le quedó un acceso rápido en la mente. Como a mi con Ben Hur y la almeja. Entonces cada vez que paso le contesto al crío que "quiere jugar" repitiendo sus palabras. Cuando nos vamos alejando el otro día me gritó cuando ya ibamos bastante lejos que si yo le tiraba un palo ella lo iba a buscar y le contesté con gestos que sí lo hacía. Y se quedó bien conforme con la respuesta ahí sentadito en el escalón de su modesta vivienda. Cuando pase la próxima vez se va a repetir el diálogo.

En la plaza juego con Gaia . Le tiro un palito y me doy cuenta que tengo público cuando escucho que una abuela le dice a sus nietos "a ver si se lo devuelve". Por supuesto Gaia no me lo devolvió. Gaia siempre gana.

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Hace unas noches llegamos a la iglesia. No había nadie en el campo. Cuando llegamos detrás de unos montículos de tierra nos topamos con un gato más negro que la noche que estaba cenando una gallina bataraza ofrendada a los orixás. Una macumba. Yo vi la mirada del gato y comprendí que no estaba de fiesta. Temí que Gaia se abalanzara a jugar con él porque suele hacer eso con los gatos de los tanques de la OSE. Pero no fue necesario. Gaia tambien leyó la mirada del gato. Es tremendamente observadora, realmente creí que no tuviera la experiencia necesaria como para darse cuenta que los ojos de ese pequeño demonio negro de mirada amarilla indicaba que nos comería crudos a los dos juntos, si nos acercábamos un paso más a su gallina. No deja de soprenderme mi perra.

Esa misma noche vamos emprendiendo la retirada y de golpe me veo rodeado por un par de motos adentro mismo del campo de la iglesia. Soy conciente que no es sitio como para estar de noche sólo ahí. Es frecuente que roben para financiar sus vicios. Las motos atraviesan los límites mentales que me permiten sentir que todo es normal y sumado al ruido ensordecedor de los motores configura una agresión en los hechos. Me pongo a la defensiva, Gaia caminaba suelta y yo me aferro a (nota: se me acaba de reiniciar el equipo, me agarro una calentura de campeonato porque no había guardado la sesión y desde el inicio de paréntesis para atrás es una hora y pico de un tipo escribiendo, era una hora perdida. El objeto de la nota es que sepan que blogger guardo absolutamente todo hasta el corte. Me sorprendió blogger, como lo hace Gaia), bueno contaba que me aferro a la cadena y la dejo colgar como esgrimiendo mis armas. Y los tipos que andan en moto en círculos suficientemente cerca como para que mi atención sea extrema para iniciar acciones de defensa. Soy conciente que un rinoceronte con una cadena debe impresionar, pero también lo soy de que cada vez hay menos rinocerontes desde que se inventó la pólvora. Espontáneamente las dos motos, las cuatro cabezas y el ruido ensordecedor se alejan. Intuyo que el riesgo de pérdida de masa encefálica consecuencia de un latigazo con la pequeña cadena de Gaia pudiera haber incidido en la evaluación del caso. Eso, o que el gigantezco Cristo blanco que está parado extendiendo sus manos sobre el portal del Santuario, a unos escasos metros de la escena, hizo replegar la tropa, como cuando protegió a Ben Hur y disuadió al centurión mediante el tipo de fuerzas sutíles que no podemos comprender los humanos. Como tantas cosas en la vida, como este reciente corte imprevisto que no se quedó con este posteo, como tantas cosas...no sé. No sé.

* *** ***
Hace unos días tenía en la cabeza comprarme una estufa. Salgo del trabajo y rumbo a la parada me cruzo por un local comercial de la calle Uruguay. Me da por pasar y preguntar si tienen algún modelo a supergas y el vendedor amablemente me dice que tienen de radiador de aceite. No es lo que buscaba pero me gustó la propuesta y le pedí si me lo mostraba, para ver también si me lo sabía vender. Cuando atravieso la puerta me avisa el guardia de seguridad que no puedo pasar con mi mochila. Lo miro sorprendido y le pregunto si la debo dejar y me dice con pesar y cara de circunstancias que son las normas de la casa. Yo sacudo mis brazos no aceptando las normas de su casa (es decir no me alcanzó con decirlo con palabras) y me disgusto porque se me ocurre automáticamente que le podía estar complicando la vida a un señor que gana menos que una miseria, pero me molesta que me traten de antemano como un ladrón. Me voy sin enojarme pero enojado (es decir enojandome no con el señor sino con esos monarcas difusos que no dan la cara que son los emprsarios de mil rostros dueños de las impersonales superficies comerciales). Me voy pensando que si se pensarían que me iba a llevar un lavarropas o una moto en la mochila.
Al otro día en la oficina, le cuento a Demóstenes lo que me había ocurrido y me dice que "pero eso te lo piden en todas partes?". Y yo le digo:
"Si, pero yo ya no quiero que me traten más así"

Creo que es hora de que la gente también comience a imponer sus normas. Porque nos estamos yendo al carajo.

* *** ***

Tenía otra cosa para decir que no me acuerdo bien que era. Queda para el próximo posteo.
Gracias.

viernes, mayo 02, 2008

Un poco de cosas que quería dejar por escrito, solamente

Bueno, la semana pasada me leí el libro "La venganza de la Tierra" de James Lovelock. Este científico británico es el mismo que décadas atrás había caracterizado al sistema formado por todos los seres vivientes y su entorno como un complejo sistema que autoregulaba las condiciones de manera de poder seguir existiendo. Para llamarlo de algún modo le sugirieron "Gaia", en alusión a la diosa griega de la Tierra. Le gustó y le llamó así, aunque a cada rato pasa aclarando que no cree en Gaia como una entidad individual. De todos modos como golpe de marketing a funcionado bastante y creo que es positivo, el marketing no es bueno ni malo. Es como decía Damiani, los números no mienten, los que mienten son los que hacen números.

El mensaje del libro es que la acción humana ha trascendido la capacidad de todo el sistema Gaia de autoregularse y que por lo tanto el sistema inmunológico del sistema comenzó a fallar. "Gaia está con fiebre", dice. Como cualquier sistema tiende a equilibrarse cuando es perturbado, salvo en los casos que el equilibrio no sea estable. Honestamente creo que Lovelock exagera en su libro, y lo hace buscando concientizar. El habla de que no hay vuelta atrás y que se ha pasado el punto de retorno. Sin embargo advierte que estamos a tiempo.
Principalmente golpea la utilización de combustibles fósiles y el mal uso de la tierra. Sostiene que el único camino para volver a dejar la Tierra en condiciones de que pueda regularse es mediante la implantación de centrales nucleares. Lovelock sostiene que es la energía más eficiente para nuestro actual grado de conocimientos. También hace números y mediante una serie de tablas demuestra que la energía nuclear es más segura que la energía hidroeléctrica, térmica, y las otras más utilizadas. La cantidad de muertes accidentales por megavatio generado están a favor de la energía nuclear ampliamente. Habla sin evadir del tema de Chernobyll y sostiene que para la magnitud mediática que tuvo cualquiera tendería a pensar que murieron miles de personas. El contó cincuenta y pico, los cuales comparados con el tsunami del 2004 y los casi 300 mil muertos es una cifra insignificante, ya partiendo de la exposición mediática de ambas desgracias no parece una cifra que se le compare. Esto último lo agrego yo. Se enfoca en explicar de la campaña de miedos producida por los ambientalistas y la confusión y mimetismo con que han actuado éstos con los activistas de la política anti armas nucleares. Sostiene que el uso bélico de este tipo de energía ha producido un daño enorme en el uso con fines pacíficos que necesariamente debieramos darle y que hoy por hoy es indispensable utilizar. Para fijar ideas calcula que si se pudiera recolectar y solidificar todo el CO2 (principal gas de efecto invernadero, responsable del calentamiento gradual del planeta en los últimos tiempos) emitido por la industria y el transporte en un año se formaría una montaña de 20 km de díametro de base por un par de kilometros de altura. En cambio para obtener una equivalente potencia energética mediante fisión nuclear los desechos entrarían en un cubo de 16 metros de lado. Esconder este cubo sería mucho más sencillo que la montaña, sin tener en cuenta que no es posible hoy en día recoger todo el dióxido de carbono que se emite a la atmósfera.

Los gases de efecto invernadero, como los números, no son malos. Son los que permitieron sostener las formas más elementales de vida (las que terminaron evolucionando hasta quien esto escribe y quien del otro lado lo lee, por ejemplo) millones de años atrás cuando el sol era más joven y menos caliente. Esas primeras formas de vida comenzaron a construir ese colosal entramado de interrelaciones y comenzaron a regularse durante cientos de millones de años de modo de poder seguir existiendo todos. Hasta que uno de todos esos comenzó a erguirse, construir herramientas, dominar el fuego...y conquistar el planeta.

Lovelock sostiene que profundizar en la energía solar o eólica, sin bien sustentable, es perder el tiempo. Los beneficios son inócuos para el sistema globlal, y en el caso de las granjas eólicas luego de intentar convencer tibiamente acerca de que lo que se saca de un lago se cobra por otro para obtener energía(trata de explicar que generan daño ambiental pero no abunda mucho sobre el tipo de daño que producen, más allá de unos cuantos pájaros que se estrella en las aspas), y que también genera impacto el cambio de aceite de las máquinas, como es conciente que no logra cnvencer termina cayendo en que los molinos quedan feos y que impactan visualmente el ambiente. Sostiene con firmeza que no es por ahí el camino.

Sobre esto último mete una frase muy interesante "confiar en el desarrollo sustentable o continuar como si nada pasara son políticas tan viables como esperar que un enfermo terminal de cáncer se cure solamente dejando el cigarillo". La verdad es que es lapidario, y no hace falta ser muy observador para darse cuenta de que tiene razón. Estamos en un momento particular del desarrollo de las naciones donde están emergiendo varios gigantes que en la carrera por el liderazgo mundial, dejada vacante por Estados Unidos en la última era republicana, que son verdaderos agujeros negros de consumo energético. De hecho Lovelock menciona en su libro escrito hace unos pocos años solamente, que el precio del barril de petróleo está por las nubes cuando solamente estaba a 50 dólares el barril (hoy se proyecta rumbo a los 200 dólares por barril).

Sobre los deshechos radiactivos insiste bastante, en su lucha contra la demonización de la que la energía nuclear parecer haber sido objeto. Lovelock sostiene que la radiación no es peligrosa para la vida y que en las adyacencias de Chernobyll no ha dejado de haber vida y que en cambio ésta crece y se multiplica. Sostiene que la tierra ha estado durante millones de años expuesta a radiaciones mucho más terribles y que la vida siempre buscó la manera de adaptarse. A tal punto que ofrece el jardín de su casa para enterrar deshechos atómicos, con la ventaja incluso de que puede obtener calefacción en el invierno por el calor desprendido por la energía cinética de los electrones transferida en sus choques contra las paredes que aislan la radiación hacia el exterior.

Citando otra frase suya "Los ecosistemas naturales de la Tierra no existen para que nosotros los transformemos en tierra de cultivo, sino para mantener el clima y la química del planeta."

Lovelock ya en su primer libro "Gaia, una nueva visión de la vida sobre la Tierra" destaca que es muchísimo más peligroso el mal uso que el ser humano hace de la tierra (la deforestación y el uso de pesticidas a gran escala con fines agrícolas) que la propia industria y su emisión masiva de gases GEI (de efecto invernadero). Propone un uso interesante de los deshechos atómicos de las plantas nucleares. Por un lado sostiene que al efecto beneficioso de generar energía sin ensuciar la atmósfera podrían utilizarse sus deshechos para evitar que los campesinos se vean tentados a quemar selva o monte natural para utilizar la tierra con fines agrícolas. Propone sembrar esas selvas con el material radiactivo sobrante en un grado que sea peligroso para el hombre pero permita que la vida florezca. Eso crearía zonas prohibidas para las actividades humanas pero serían zonas de relevante importancia para la autoregulación planetaria.

No quiero aburrir, en nuestro país comienza a concebirse a nivel político sobre la conveniencia de tener una central nuclear, hace unos pocos meses escuché al presidente de UTE (la admnistración nacional de usinas y transmisiones eléctricas) declaró que una de las usinas nuclerares tipo más pequeñas excedería el consumo hecho en nuestro país, por lo cual, su opinión,no era algo en lo que el país debiera pensar. Dicho esto como si no fuera un gran negocio vender a los gigantes vecinos ese excedente y aquí sobraran recursos propios, o como si la energía actual nos sobrara y fuera barata y no estuviera yo ahora escribiendo estas líneas presa de la baja temperatura. Prender una estufa eléctrica y hacerse el harakiri no es muy diferente aquí en montevideo, digo a la hora de abrir la factura de UTE. Pero a nivel político superior (presidencia) creo que se ha habilitado a dejar germinar la idea y el debate y eso es bueno.

Sobre el final del libro Lovelock cuenta que es médico y comienza a hablar con bastante ignorancia sobre la homeopatía y las terapias alternativas y ahí me digo...bueno, es médico, parece ser de los que se quedan un rato estudiando los parámetros sanguíneos sin tener en cuenta de si enfrente tiene una persona o un hamster, pero por lo menos sobre las ciencias de la Tierra sabe bastante y sus ideas, algunas bastante caprichosas, no son malas.

Esa es mi opinión, más o menos.

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A veces estamos convencidos de que las cosas son de una manera pero hay otro modo de verlas. Está el caso del indio del dibujo, que también es un esquimal. A veces es conveniente cambiar ideas antes de formarse la idea de que quien nos dice algo en contrario está absolutamente equivocado.


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Dentro de un rato tengo que llevarle unos estudios al cardiólogo para que me diga que no tengo nada. Me sentí mal en el trabajo hace unos días y me fui para la mutualista. Me fui tan en silencio que terminé llamando más la atención de lo que hubiera querido. Creo que solamente estoy un poco hipocondríaco, porque una vez que veo que no tengo absolutamente nada comienzo a sentirme perfectamente bien.

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El otro día en la oficina Zacarías me sentenció que el que abarca mucho poco aprieta.
Me rompió bastante las pelotas su frase. Me quedé mascullandola un rato.
Y en el fondo tiene razón.

*** ***

De todos modos me bajé por ahí un libro de Joyce (Ulises) y "El guardián del centeno" de Salinger y me gustaría bastante leerlos en algún momento. Tengo también como pendiente a Goethe. Pero siempre estamos sobrecalentando el cerebro con todas las cosas pendientes y no es fácil. Les pediría también que me recomienden algo que no deba dejar de leer un ser humano que pretenda pasar por el mundo sin haberlo visto casi todo. Prometo ponerlo en la lista de espera. Pero hay que aprender a racionalizar la lectura. Cada vez se sabe más y por tanto se escribe más, cada vez hay más seres humanos con capacidad de imaginar y crear y por lo tanto escriben más. Y va a llegar el punto en que vamos a tener acceso a miles de culturas que viven en las estrellas que nos pueden arrimar la ficción y realidad escrita en miles de planetas a los largo de por poner un número los últimos cien mil años y que también nos pueden avisar que nos pueden dar un acceso a la literatura de los próximos mil años lo que queramos. Entonces vamos a descubrir que leer tanto no es tan importante y que no hay que olvidarse de uno mismo y la infinidad de cosas por descubrir que hay dentro nuestro.

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Buscando un poco por la red encontré que uno de los dolores más intensos que puede producir un insecto es el provocado por el aguijón de la mayor hormiga del mundo, la tucandera


Esta de la foto tiene más o menos el tamaño de las que me topé patrullando solitariamente la selva en Bolivia. Recuerdo que me aproximé bastante para sacarle fotos, creyéndola inofensiva. Como soy preguntón le dije al muchachito que nos guiaba si era venenosa. Me dijo que no. Pero que el dolor de su picada me dolería unas cuatro horas más o menos. Luego descubrí en internet que te produce mucha fiebre y dolor en las muelas. Y una opinión de un científico que clasificó las picaduras de insectos la comparó con enterrarse un clavo al rojo vivo en un talón y caminar con él sobre brasas encendidas. Le debió doler, sin dudas.

Días antes de mi encuentro con la tucandera, bajando por el talud de un puente hacia un río, me sucedió que tuve que agacharme para evitar chocar la cabeza contra un tronco derribado. Me avisan de atrás que tenga cuidado con las hormigas. Instintivamente deshecho la información, en Uruguay solo se tiene cuidado con las arañas, las hormigas no son un problema. De golpe siento un dolor agudo en el dedo me miro y hago una bolita con una hormiga roja de unos 3 o 4 mm de longitud. La tiro sacándomela de encima como si fuera un minúsculo demonio. El dolor comenzó a crecer hasta un máximo comparable a que un perro o una garlopa me hubiera arrancado el dedo. Comenzó a pasar enseguida. En la selva cualquier cosa insignificante te puede matar. Eso nos recuerda que las cosas insignificantes, por ponerles nombre, también somos nosotros.

* *****

Hace un tiempo salí a pasear por la noche, en el campo. Detrás de una elevación veo un resplandor y luego de que la curiosidad le ganara a mis temores me aproximé a ver de donde procedía. Desde la cima de la colina pude ver abajo un vehículo resplandeciente y unas personas a su alrededor. Dos de el grupo me descubren y luego de mirarme unos instantes comienzan a dirigirse hacia mí. Supuse que correr no aportaba gran cosa y por otro lado un gesto con la mano del extraño me dió algo de confianza. Esperé que se acercaran mientras comenzaba a descubrir sus facciones. Eran dos gigantes vestidos con trajes plaeteados. Un hombre y una mujer, el tipo de unos dos metros y pico, la mujer unos cuantos centímetros menor. Cabelleras rubias y largas caían sobre los hombros de ambos. Me generó curiosidad, me daba más la impresión que querían charlar a que quisieran ponerme en un tubo de ensayo o una sonda de grandes dimensiones en el culo. Pero nunca se sabe. Naturalmente me quedé por la curiosidad más que por la posibilidad de que ocurriera lo último. Me saludaron y me dijeron sus nombres, los cuales prefiero no publicitar. Yo les dije mi nombre y asintieron como si ya lo supieran. Sus miradas eran claras y profundas. Si bien ellos caminaron unos cien metros para llegar hasta mí no los dejé ponerse como centro de la conversación y aproveché a hacerle las clásicas preguntas que uno hace cuando se encuentra con seres de otro mundo. Que de donde venían y que qué hacían por aquí. Me señalaron las estrellas, mencionaron un sistema binario para el lado de la constelación de Orión ( a donde apuntan las pirámides antiguas de varias partes de nuestro planeta) y dijeron ser mensajeros de la paz y el amor. Mientras me preguntaba acerca de como sería vivir en un sitio iluminado por dos soles, les pregunté cuanto ponían en llegar desde ahí porque según creo un ser humano pondría miles de años subido arriba de una nave espacial. La velocidad de la sonda voyager, aprovechando la gravedad de los planetas llega a unos 56 mil kilometros por hora, que si bien es algo rápido para transitar por Avenida Italia es una velocidad de tortuga en términos astronómicos. Me dijeron algo así, como para que pudiera entender, que lo que hacían era desprenderse de la dependencia del tiempo, algo de viajar en los agujeros de gusano, que ya algunas mentes de la Tierra estaban trabajando sobre eso y no tardarían en alcanzar resultados.
Sin dejarlos respirar pasé a preguntarles que como vivían y como era su planeta. Me dicen que su sistema planetario colapsó hace muchos miles de años, pero que su civilización pudo sobrevivir ocultándose en el interior de su planeta. Yo pensé, "estos también hicieron mierda su planeta". Me dijeron que son una civilización muy antigua y avanzada, que hace miles de años andan viajando por el universo portando su mensaje de amor. Les pregunto si en su planeta hay pobres y se miran. Me dice el varón que más o menos la mitad de la gente de su planeta vive afuera de las ciudades, que son más o menos como los pobres que hay en nuestro planeta. Ellos hacen pasar periódicamente unas naves que los rocían con sustancias para darles alimento. Me explican que como de vez en cuando estas personas organizan rebeliones y son bastante agresivos han tenido que programarlos genéticamente para estas poblaciones no tengan seres resentidos,porque así son más fáciles de controlar. -Pero siempre alguno aparece, agrega la mujer resignada.
Se crea un silencio incómodo, él la mira y luego me dice si quiero subirme a su nave y ver la tierra desde el espacio.
Veo que se sobrecogen al mismo tiempo que pienso y se miran con el rubor maquillando su tez clara. Me doy cuenta que me leyeron la mente pero igual les digo:
-Tengo cosas que hacer, el plato volador se lo meten en el culo.

Me doy media vuelta y camino sobre mis pasos descendiendo la colina alejándome de los viajeros.

Me pregunto por que si hablan de amor no empiezan por su casa. Estoy seguro que me escucharon. Segundos después ví pasar una luz como enchufada, una especie de chijetazo en el firmamento lleno de estrellas.
Debiera darles verguenza- pensé.


* *****

Y tenía un lote de cosas más para decir.

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